La luz del diablo


Imagen de ftemplar

Reseña de la antología de relatos de Roberto Malo publicada por Mira Editores

 

Con la ocasión de la reseña que le hice a Mentes perversas, de Óscar Bribián, comentaba que antes de iniciarme en la lectura de novelas largas de algunos autores de los que apenas había leído nada solía empezar por sus libros de relatos si los tenían. Roberto los tiene, y después de haber podido cultivar su amistad y de tener un par de libros más para leer e incluso un cuento que ya ha sido comentado en mi blog (Tanga y el gran leopardo) tenía que empezar a desmenuzar su estilo de contar historias, o al menos intentarlo.

 

La luz del diablo es un libro que se lee de una sentada si uno se lo propone. Ya no sólo por la paginación, ya que aunque tuviese el doble creo que se leería de una tacada, sino también por la manera de contarnos las historias de la que Roberto hace alarde. Si lo conoces en persona entiendes el porqué y es que cuando lo conocí en la Hispacón de hace unos meses, y ahora que hemos tratado más a menudo (incluso compartimos tertulia con Óscar o David Jasso; saludos amigos que sé que me leéis), te das cuenta de que su manera de escribir tiene mucho que ver con su vitalidad a la hora de afrontar el día a día. Es dicharachero, alegre, nervioso, con ese puntito de humor que hace que incluso en sus representaciones niños y mayores se queden embobados.

 

Primeramente se podría pensar en catalogar el libro como una recopilación de relatos de terror, y no iríamos desencaminados. Pero un terror que se aparta del convencionalismo de tener que darnos miedo a través de sustos, imágenes horrorosas o sacando monstruos de cualquier lugar sin ton ni son. No, las historias que el señor Malo nos presenta son historias con algo más: en unas, sentimientos románticos, en otras, diabólicos, sus puntos de humor y comedia e incluso momentos apocalípticos que nos harán disfrutar de cada uno de ellos con independencia...

 

No me gusta tampoco en un recopilatorio de relatos decir títulos ni mejores ni peores, pero como le comenté un día a Roberto, quizás el que me dejó con ese poso en la cabeza fuese La escena definitiva, donde una de las fantasías que solemos tener de adentrarnos en una escena porno (¡venga, no me seáis pillines y digáis que no!) se hace realidad en una apuesta entre dos amigos. Y aquí se mezcla de una manera perfecta el terror y la comedia a partes iguales. O El cuento mutilado, pero éste es ya una apuesta gamberra del autor al escribirlo y compartirlo con el lector.

 

No puedo dejar de nombrar que este libro contiene al relato Lluvia sangrienta, digno ganador del Ignotus a Mejor Cuento 2009 y el Premio Nocte dentro de la misma categoría. Algo tendrá el santo cuando lo bendicen.

 

Autor

 

Roberto Malo (Zaragoza, 1970) es escritor, cuentista y animador sociocultural. Ha publicado los libros de relatos Malos sueños (Certeza, 2006) y La luz del diablo (Mira, 2008), así como las novelas Maldita novela (Mira, 2007), La marea del despertar (Hegemón, 2007) y Los guionistas (Eclipsados, 2009). También es coautor del cuento infantil ilustrado Tanga y el gran leopardo.

 

Edición

 

Rústica

155 páginas

Mira Editores

 

Sinopsis

 

Una obra atrayente y peligrosa, como la luz del diablo. Un joven persigue al fantasma de su novia muerta; un suicida es salvado por su ángel de la guarda; un hombre cree reconocer en una misteriosa mujer los gestos de una amiga fallecida...

 

Una docena de relatos donde el amor, el humor y el horror se entrelazan de manera perversa y original. Historias de una imaginación brillante y diabólica, con una malsana y desbordante capacidad de sorpresa.

 

A través de diversos registros narrativos, Roberto Malo, quien sabe si como pago por haber vendido su alma al demonio, nos ofrece un libro deslumbrante y revelador, inquietante y divertido, de irrefrenable y adictiva lectura.

 

Conclusión

 

Os decía anteriormente que estos relatos se leen muy bien y se pueden leer de una sentada, como yo hice para empaparme con sus palabras, pero para hacer la reseña y quedarme más satisfecho con la lectura, se recomienda que se lean con tranquilidad, saboreando y paladeando cada una de sus letras, ya que en todas ellas esconde un aroma diferente.

 

Sin duda otra buena pieza dentro de mi biblioteca particular y que espero me siga deleitando con sus libros siguientes, que como es lógico, aquí os iré contando. Le añadimos que es aragonés y la editorial también, por lo tanto no podía dejarlo pasar, y de veras que he acertado.

 

Sólo me queda decirle a la editorial que ponga en su mente más obras de este estilo, ya que entre Roberto y Óscar han colocado en nuestras estanterías unas buenas antologías del género y que merecen mucho la pena.

 

 

Lo mejor: Los diferentes registros dentro del terror que hacen que cada historia sea diferente.

Lo peor: Que sólo sean 155 páginas. Ó 12 relatos.

Nota: 80

Comentarios

Imagen de Dana Andrews

 

En tres días de turno de vigilancia nocturna devoré este magnífico y divertido trabajo de Roberto Malo, el primero que leí de su bibliografía. Al terminarlo tuve que hacerme con toda su obra. Como bien reseñas lo único malo del libro es (aparte de su autor, Roberto MALO...¡qué malo el chiste!) que se acabe tan pronto porque te deja con ganas de más. Un abrazo

Marcos Callau (firmo aquí con mi nombre real ya que en esta página todavía aparezco con mi seudónimo)

Imagen de Félix Royo

 

Es un libro tan entretenido que cuando acabas estás pidiendo más.

¡Bienvenidos a nuestro bodriorama!  ¦ ¦

Imagen de RSMCoca

 

Tengo la suerte de tener un ejemplar firmado por el propio autor :-). La verdad es que le conocí un poco de rebote en la Hispacón... Esta colección de relatos es lo primero que he leído suyo, y me lo ventilé de una sentada. De verdad que da gusto leerle, sus historias se devoran.

A mi me encantó "El cuento mutilado" tambien, y sobre todo el relato que da título al libro. Lluvia sangurienta es espectacular (dignisimo ganador del Ignotus)

Imagen de Patapalo

 

Un libro muy entretenido, la verdad. Yo me quedo con Lluvia sangrienta, un relato que rememoro con cierta frecuencia, y que me fascina (aunque conozco a más de uno que le pasa con La escena definitiva).

Parte de la sabiduría consiste en saber ignorar algunas cosas.

www.abadiaespectral.com