Luna de lobos


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Reseña de este episodio de la posguerra en los montes leoneses en el que vemos cómo el hombre se vuelve violento en circunstancias adversas narrado por Julio Llamazares.

Libros como el que hoy nos ocupa nos permiten ver de una manera sencilla, y con una prosa muy bien llevada, cómo el hombre se puede volver violento cuando se siente y se ve acosado. Una época reciente en la historia de España que muchos de nosotros habremos conocido por boca de nuestros abuelos (como es mi caso), y seguro que según en el bando en que estuviesen, conoceremos relatos de acusaciones por envidias, entre vecinos, entre hermanos, porque no olvidemos que una guerra civil es eso: luchar entre gente de un mismo país, de una misma sangre.

El libro se divide en cuatro partes, y cubre un período que arranca en 1939 y finaliza en 1946. Durante esos años vamos viendo cómo el grupo de vecinos de un pueblo, del bando derrotado, se echa al monte y va subsistiendo como buenamente pueden, cazando aquí, robando alguna oveja allá.

Nos permite ver también cómo va degenerando su supervivencia, cómo intentan varios cometidos con tal de poder escapar de una persecución constante, de un vivir en alerta continuo. En resumidas cuentas, cómo el hombre es un lobo para el hombre, como bien define la frase de Thomas Hobbes.

El paisaje de los montes leoneses está muy bien descrito. Parece que vamos caminando al lado de los protagonistas, no en vano son los montes de donde es originario el autor, y eso se nota. Nos los muestra con más color, somos capaces de sentir la niebla que rodea los montes al amanecer, de ver las piedras y árboles donde se esconden Ramiro y sus compañeros.

Incluso los personajes que van a ir pasando por el texto están muy bien preparados para reconocerlos en cualquiera de nuestros familiares, en gente corriente, como Ángel, que era profesor y ve cómo cambia su vida cuando se echa al monte por tener unas ideas contrarias a las del bando vencedor. Ya os voy avisando de que he pasado frío y hambre con la lectura al igual que la pasan la gente que nos acompaña en la lectura.

Nos trae también una mirada a las familias y a los vecinos de los refugiados, de cómo sufren las represalias y los continuos registros en busca de una señal para poder encontrar a los fugitivos, de cómo las envidias y malas artes de otros vecinos que a la mínima oportunidad aprovechan para denunciar hechos insignificantes, que incluso pueden ser invenciones.

Una buena oportunidad de acércanos a unos episodios de la posguerra Civil, que según quien los cuenta los convierte en actos de héroes o de forajidos.

 

Autor

Julio Llamazares, es un escritor y periodista español que nació en el desaparecido pueblo de Vegamián, León, el 28 de marzo de1955, poco antes de que el pueblo quedase inundado por el embalse de Porma. Licenciado en Derecho, abandonó el ejercicio de la profesión para dedicarse al periodismo escrito radiofónico y televisivo en Madrid, donde reside actualmente

En 1983, comenzó a escribir Luna de lobos, su primera novela, y en 1988 publicó La lluvia amarilla. Ambas fueron finalista al Premio Nacional de Literatura, en la modalidad de Narrativa. De 1994 es Escenas de cine mudo.

 

Sinopsis

Ramiro, Gildo y Ángel, tres soldados republicanos de León, huyen en plena noche de las represalias del frente victorioso que ha ocupado su tierra. Refugiados en el monte, siempre al abrigo de la oscuridad de las minas abandonadas, de las cuevas o de la noche, ven pasar los meses mientras tratan de encontrar la forma de sobrevivir y de escapar al infierno de la clandestinidad. De esta manera se manifiesta un instinto primario que puede llevar a un hombre acosado hacia la violencia.

 

Edición

Rústica

153 páginas

Editorial Seix Barral

 

Conclusión

Un libro que nos acerca a aquellas gentes que, huidas de sus casas, vivían como bandidos en los montes. Cercanos a sus familias, pero sin poder apenas verlos por temor a ser encarcelados o fusilados y por temor a las represalias hacia sus vecinos. De cómo esta gente va degenerando en sus actuaciones, azuzados por la persecución de sus captores.

Una manera cercana y sencilla de ver cómo era la situación de la gente en la posguerra, sobre todo de la parte vencida. Y ver las cosas contadas, por una vez, no por el vencedor.

Tiene una adaptación al cine, con Santiago Ramos y Antonio Resines como protagonistas.