
Una entrevista coral a los autores de (Per)versiones: Cuentos populares
Hace unos días os acerqué la reseña de un proyecto más que interesante, las (Per)Versiones que sobre unos cuentos populares habían creado una serie de personas que se reúnen en torno al foro de Sedice. Es el inicio: en breve os traeré su continuación, que versa sobre Historia, y adelanto que ya están preparando la cuarta entrega.
Con esta entrevista coral he querido que cada uno de ellos nos dijera las motivaciones que tuvo para escribir su relato y dar esa visión del cuento en el que se basa. Aquí tenéis sus respuestas:
- El viaje de Gulliver al planeta Liliput, de Jorge Asteguieta Reguero (basado en Los Viajes de Gulliver)
Ese día, el que elegí a Gulliver como protagonista astronáutico de mi perversión, me sentía grande, muy grande, casi "invencible". Espero haber estado a la altura.
- Creciendo en Nunca Jamás, de Moisés Cabello (basado en Peter Pan)
Quise justicia para James Garfio. Parece un villano simple porque siempre le hemos visto a través de la inmadurez de Peter Pan, pero realmente es una persona adulta que busca su lugar en Nunca Jamás mientras un mocoso volador le da perpetuo tormento, se ríe de su minusvalía y le desautoriza ante los suyos.
- El placer de comer, de Ignacio Cid Hermoso (basado en Hansel y Gretel)
Afronté la historia de Hansel y Gretel desde la perspectiva trágica que siempre parece pasar por alto la idiosincrasia popular, mostrando el horror que se esconde tras la moraleja. En cuanto al tono, quise otorgarle un barroquismo que le imprimiera al cuento una atmósfera opresiva, evitando clichés y expresiones comunes, indagando en los recovecos de las palabras para intentar impactar al lector.
- Goldilocks y los osos montañeses y zombies, de Susana Eevee (basado en Ricitos de Oro y los tres osos)
De pequeña había dos cosas que se me daban de miedo: leer y ver dibujos animados en la tele. Así que al rescatar de la memoria uno de aquellos primeros cuentos, Ricitos vino de la mano de Los Osos Montañeses, una serie de Hanna-Barbera que siempre me entusiasmó por su peculiar doblaje mejicano. Después solo tuve que aderezar la idea con una pizquita de perversión y… voilà, ahí tenemos una de las cosas más raras que haya escrito nunca.
Chufo o chota, de Aintzane Egiluz Romero (basado en La princesa y el guisante)
Desde el principio tuve claro que si iba a "perversionar" algún cuento tradicional ese iba a ser La princesa y el guisante. ¿Por qué? Porque siempre me ha parecido una payasada. ¿Quién, en su sano juicio, puede elegir a una compañera para toda la vida en base a la finura de su piel? ¿Y ver esa finura como un "label" de calidad? Por eso quise arrastrar a los personajes por el fango... sin pasarme demasiado, que al final se les toma cariño.
- Hasta las cenizas, de Héctor Gómez Herrero (basado en La Cenicienta)
Mi idea era re-escribir un cuento de forma que resultase algo similar a cómo podrían sonar las versiones anteriores a las que han llegado hasta nosotros. Tras dudar entre varios cuentos finalmente opté por La Cenicienta y aunque tomé elementos de la versión de Perrault me basé sobre todo en la de los hermanos Grimm, que es más dura y realista. Limpié el cuento de los elementos más mágicos, convirtiendo principalmente al hada madrina en una especie de bruja, y eliminé los detalles más inocentes de la historia para conseguir algo más realista y crudo; también reutilicé todos los elementos más característicos de ambas versiones tratando de usar algunas de sus simbologías más antiguas. Al final conseguí una historia de ambición y traiciones que parece mucho más realista que nuestras versiones infantiles y que tiene ese aire que podrían haber tenido las versiones previas a las de Perrault y Grimm.”
- La túnica del profeta, de Alejandro Guardiola (basado en El traje nuevo del emperador)
Como llegué de los últimos ya había muchos cuentos cogidos, así que se me ocurrió el de El traje nuevo del emperador para versionar. Al principio, pensé que lo haría en plan trama política conspirativa, etc., pero a medida que avanzaba los párrafos me daba cuenta que estaba atascado, que la idea no funcionaba y se me echaba encima el plazo de entrega. Así que le di la vuelta por completo y lo transformé en una historia desenfadada de humor macarra. El cuento solo conserva al emperador, el traje invisible (túnica de invisibilidad en mi historia) y los dos pillos del cuento original. Podría definirse como una parodia de Star Wars, donde los Jedi se transforman en místicos eruditos que siguen a su profeta Bovmarli (Bob Marley) y se iluminan fumando unos cigarrillos compuestos por una hierba ancestral. El Emperador es un opresor que accedió al poder por medio de la fuerza militar y está ahogando al pueblo con impuestos. Así que, lo poco que queda del Senado se propone convocar a los antiguos Yeh-Dai (Jedi) para que les ayuden.
Y hasta ahí puedo leer sin desvelar nada de la historia, jeje. Probablemente uno de los cuentos más gamberros del volumen.”
- Pulgarcito, de Eugeni Guillem Darné (basado en Pulgarcito)
Como muy bien nos advierte Cotrina en el prólogo: nos han estafado, nos han mentido. ¿Y por qué? Para esconder la horrible verdad que se esconde detrás de todas la historias, de todos los cuentos, de la vida. ¿Quien se cree que un niño del tamaño de un pulgar sea un chico listo, saludable y vigoroso? No, eso es un cuento. Mentiras. Engaños. ¿Queréis la verdad? ¿Ya os la imagináis, no? La cruda realidad. Sin tapujos, ni metáforas; sin eufemismos, ni medias verdades. ¿Estáis preparados...?”
- Shazam, de Julio Igualador (basado en Aladino y la lámpara maravillosa)
Aladino ha sido mi excusa para perpetrar una micro-travesura metaficcional bienhumorada y sin mayores pretensiones."
- La tirana de Oz, de Antonio J. Llatas López (basado en El Mago de Oz)
Siempre me atrajeron las historias que implican un viaje a otro mundo. Aquí planteo la posibilidad de dotar de una motivación a Dorothy para no querer volver de Oz, y también hago de Oz un lugar irreal de evasión, como el que a diferencia de las novelas originales, refleja en la película homónima Víctor Fleming. Las reiteradas referencias a ingenios mecánicos y a vapores. resultan de mi intento por dotar al cuento de una estética "steampunk", para dar un pequeño toque personal de originalidad al mismo.”
- El asesinato de Abuelita, de Laura López Alfranca (basado en Caperucita Roja)
Caperucita Roja fue de niña uno de mis cuentos favoritos. Hasta que no crecí, nunca supe de sus anteriores versiones que me sorprendieron. Y dado ese erotismo y ese toque tan de cine negro, me ayudaron a volver al género policíaco con este cuento.”
- Alicia en el País de las Pesadillas, de Sergio Macías García (basado en Alicia en el País de las Maravillas)
¿Que porqué elegí Alicia en el país de las maravillas como cuento a perversionar? Fácil: Hansel y Gretel ya estaba cogido. Pero ha sido para bien, que Ignacio ha hecho maravillas con la (Per)versión de ese cuento y el resultado final es infinitamente mejor que cualquier cosa que yo hubiese escrito. Al final elegí a Alicia porque me fascina el mundo de los sueños, la irrealidad que conforman, lo fácilmente que pueden convertirse en pesadillas. Me apetecía perversionar la historia de Carroll y jugar un poco con todos esos aspectos, aportando algo de mi propia cosecha. Espero haberlo conseguido.”
- El gigante dormido, de Mario Manzano Vázquez (basado en Las habichuelas mágicas)
Primero porque me gusta mucho la ciencia ficción. Luego porque la historia del cuento original me sugería muchos elementos que podía encajar en un relato de c-f: la enorme planta como ascensor espacial, la exploración de un lugar desconocido e impresionante, un personaje solitario (muchos de los relatos que he escrito hasta ahora están protagonizados por un personaje solitario, creo que es más fácil para mí), un adversario imponente... Quizá no me ceñí demasiado al cuento original pero creo que mantuve la esencia de este dentro de un escenario de ciencia ficción.
- La cigarra y la hormiga, de Josep Martin Brown (basado en La cigarra y la hormiga)
Escribí la (Per)versión de La cigarra y la hormiga para redimirme. Durante años arrastré un gran complejo de culpa debido a la retorcida moraleja del cuento. De hecho, no es más que otra de recordar a los niños que "virtud" y "felicidad" son dos conceptos incompatibles, al igual que "seguridad" y "libertad". Entonces no podía entender el sadismo de la laboriosa hormiga y la mezquindad del mensaje del cuento. Ahora, como adulto que se enfrenta al salvaje mercado laboral, comprendo mucho mejor la doble vara del medir del capitalismo. A pesar de ello, nunca he dejado de ser una cigarra.
- Tres cerdos, de Ricardo Montesinos (basado en Los tres cerditos)
Una de las pocas cosas que tuve claras desde el principio fue que quería pervertir el cuento de los tres cerditos. Era uno de mis favoritos cuando era niño y me pareció natural (casi diría "justo") versionarlo. No sé explicarlo bien, como una especie de karma literario. Se lo debía al cuento. La otra cosa que tenía clara es que iba a ser un cuento de ciencia ficción. La CF es mi género favorito y soy consciente de que últimamente no pasa por un buen momento: sabía que no habría muchos cuentos de CF en ese volumen y quise aportar mi pequeño grano de arena para mantener a mi querido género presente. Y después todo pasó un poco inconscientemente, el relato se fue construyendo prácticamente solo a partir de ahí, intentando responder a las preguntas que él mismo me hacía. ¿Cómo encajan cerdos y lobos en un ambiente futurista? Pues gracias a la ingeniería genética. ¿Y por qué crear híbridos de personas y animales? ¿Por qué persigue el lobo a los cerdos? ¿Y quiénes son esos cerdos realmente? ¿Y el lobo? Cuando me di cuenta, ya tenía una sórdida historia de género negro futurista, con malvadas corporaciones, despiadados asesinos a sueldo y oprimidos esclavos genéticos luchando por la libertad y la igualdad. Espero que hayas disfrutado al leerlo tanto como yo al escribirlo.”
- Blanche al desnudo, de Ana Morán (basado en Blancanieves y los Siete Enanitos)
Escogí Blancanieves por ser uno de los pocos cuentos infantiles que recordaba con nitidez. Quise huir de las clásicas variaciones hacia el relato de terror, entre los que se incluye Roja como la sangre, uno de mis relatos favoritos, y mi insomnio me dio la idea de macerarlo con el Hollywood de las grandes divas. De ahí se derivan el titulo de la historia, los nombres de los personajes no inspirados en el cuento original y la decisión de utilizar ciertos mecanismos narrativos que pueden chocar a la hora de afrontar la lectura.
- La Reina de las Nieves, de Diana Muñiz (basado en La Reina de las Nieves)
Siempre me han gustado los cuentos de Andersen, suelen tener un fondo de mala leche que me encanta. En este cuento, La Reina de las Nieves, la maldición del espejo no es otra cosa que decir la verdad: cruda y dura. Me gustaba la historia de amistad, de búsqueda y, sin embargo, lo estropeaba con un final de lo más Disney. Empecé con la sencilla idea de cambiar el final. Eso y hacer una historia de vampiros. Apenas conseguí una de las cosas. Algún día escribiré algo con vampiros. Puede. O no.
- Noche de castigo en Hamelín, de Manuel Osuna (basado en El Flautista de Hamelín)
Elegí El flautista de Hamelín porque siempre me ha parecido un cuento perverso en sí. Nunca he terminado de entender la personalidad del enigmático protagonista ni por qué, cuando no le pagan lo prometido por liberar al pueblo de las ratas, lleva a cabo esa cruel venganza llevándose a los niños. ¿Acaso tienen la culpa ellos del egoísmo de los adultos? ¿O es que se los lleva a un lugar mejor? Y si es así, ¿por qué el niño cojo no puede seguir a los demás? ¿Ser diferente le sirve para salvarse o para ser castigado? Mi relato intenta responder a estas preguntas con mucho humor negro y una pequeña dosis de mala leche. Espero que disfrutéis de mi particular continuación de este cuento. Yo me lo pasé en grande escribiéndolo. Bienvenidos a Hamelín!
- De lo que le conteçió a un mancebo que casó con una muger muy fuerte y muy brava, de Juan Carlos Pereletegui (basado en De lo que le conteçió a un mancebo que casó…)
Desde que leí en el instituto el cuento del Conde Lucanor De lo que le contesció a un mancebo que casó con muger brava me ha parecido una historia profundamente machista y que hace apología de la violencia de género. Por supuesto entonces no lo racionalizaba de esta manera, pero su lectura me dejó un regusto amargo así que cuando busqué un relato para versionar no me costó demasiado pensar en darle una nueva perspectiva a las relaciones entre hombres y mujeres.”
- El patito feo, de José María Pérez Hernández (basado en El patito feo)
Quería contar la verdad. ¿Acaso todavía hay alguien que se crea la historia del patito feo? Nadie. No nos engañemos, ni siquiera los niños. Todo el mundo sabe que el que nace feo, feo se queda y lo demás son cuentos... Quizás debería haber empezado la historia con “Esta es la verdadera historia del Patito Feo; pero, cuidado, no se la contéis a los niños...”
- Desvestiándose, de Virginia Pérez de la Puente (basado en La Bella y la Bestia)
Elegí La Bella y la Bestia porque es un cuento que me encantaba cuando era muy pequeña, y siempre había pensado que la Bestia había sido muy maltratada en todas las versiones que había leído de la historia, al menos al principio: la pobre Bestia aparece como un ser terrorífico, violento, y me daba la sensación de que lo que nos quería decir el cuento es que sólo el amor era capaz de cambiar su naturaleza. Por eso pensé en hacer una versión en la que la Bestia tuviera un porqué para ser como es, algo que nos hiciera comprenderla y sentir más simpatía por ella antes de su conversión vía enamoramiento en un ser "simpático". Al mismo tiempo, siempre creí que la Bella era un personaje más profundo de lo que nos lo pintaban: no podría ser simplemente una jovencita tan buena tan buena que es capaz de convertir a la Bestia en un gatito mimoso. Del análisis de los dos personajes como yo los imaginaba surgieron Mario y Úrsula, dos personajes que ni son lo que parecen ni son lo que ellos mismos creen que son, en una inversión del cuento original en el que intenté hacer más hincapié en los personajes que en otra cosa.
- La dama del bosque, de David Prieto (basado en Rapunzel)
Los cuentos han cambiado mucho. Al principio eran para adultos y después se les fueron quitando los elementos que se consideraron amorales hasta descafeinarlos y darles una moraleja. Con mi versión de Rapunzel, lo único que he pretendido ha sido seguir un camino inverso, pero no el que llevaba hasta el original.
- Eterna ensoñación, de Laura Quijano Vincenzi (basado en La Bella Durmiente)
Escribí una versión alterada de La Bella Durmiente, llamada Eterna Ensoñación. En él, la princesa se pincha el dedo y se duerme en medio de una pesadilla, mientras la Bruja se casa con su príncipe. Me imaginé muy probable que la bruja no dejaría al azar el cumplimiento de su maldición y de que la princesa no se pincharía tontamente, sino por un accidente probable. Así alteré el cuento.
- Playback para una sirena, de Leonardo Ropero (basado en La Sirenita)
Escogí este cuento porque siempre me pareció una bonita y triste historia a la que había que cambiar el final. Porque las sirenas eran unos seres bastante despiadados, y nunca me cayó bien el mequetrefe del príncipe. Así que traslado los acontecimientos a nuestra época y… espero que os guste el resultado.
- El sótano, de Juan José Tena (basado en Barba Azul)
Cuando surgió la iniciativa de versionear cuentos populares, después de pensármelo bien me decidí por el cuento de Barba Azul, escrito en el siglo XVII por Charles Perrault. Un marido tiene en su mansión una habitación prohibida donde guarda los cadáveres de sus esposas asesinadas, y prohíbe taxativamente que su nueva mujer entre en esa habitación, sabiendo que la curiosidad humana es difícil de controlar. Mi versión la ambienté en nuestros tiempos y quise darle un toque de terror sobrenatural. Espero guste a los posibles lectores.
- Huan sin miedo, de Alex V. Vegas (basado en Juan Sin Miedo)
Tengo un amigo que se llama Juan y los extranjeros piensan que se escribe Huan, como en chino. Curioso, ¿verdad? También tuve un jefe catalán que cuando preguntaba una fecha en inglés decía algo así "Juan is it?" (¡qué desconojo de tipo!). Ah, y también por el gusanillo ese de la canción "Juantanamera": Cuba, y las travesías de los espaldas mojadas. Asociaciones que hace uno. Total que así salió.”
Comentarios
Me ha encantado leer lo que pensaron los autores sobre sus propios relatos. Leí esta antologia con mucha curiosidad, porque cuando me hablaron de la idea de pervertir los cuentro clásicos me pareció estupenda. Y la verdad, no me defraudó en absoluto. De hecho, me ha abierto mucho los ojos y me ha aportado el conocer un mundo maravilloso.
Así, cuando salió el segundo, el de historia, no lo dudé un momento y tardé nada en disfrutarlo.
Ahora espero con ganas el tercero y sigo con interés las visicitudes de los autores que están intentando llevar a buen puerto el cuarto. Desde aquí les deseo la mejor de las suertes con las musas ;)
Somos el tejido del que estan hechos nuestros sueños