OcioZero entrevista a David Mateo


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Entrevistamos al autor de Carne muerta y Noches de sal

David Mateo no es un desconocido para el mundo de las publicaciones literarias. Varios libros de fantasía bajo el pseudónimo de Tobías Grumm dan inicio a sus primeras publicaciones y es apenas estos seis últimos meses cuando por esos vericuetos de las editoriales han sido editadas tres nuevas novelas ya con su nombre real. Una de ellas es Heredero de la alquimia (Ilarión) de género fantástico y los dos siguientes han sido Carne muerta (Dolmen) y Noches de sal (Grupo Ajec), de terror. Será sobre estas dos terroríficas aventuras en las que incidiré en la entrevista.

 

Te he comentado en alguna ocasión que te tenía por un escritor de fantasía que ahora se dedicaba a escribir novelas de terror. Y me sacaste de ese error. ¿Podrías hacer un compendio de tu carrera literaria para que le quede claro a todo el mundo quién es y de dónde viene David Mateo?

Todo comienza en el 2005 (aproximadamente) publicando una novela corta en la revista Asimov Ciencia Ficción, dirigida por Domingo Santos, titulada El enigma de Trujillo. Ese mismo año, en la Feria del Libro de Madrid se presenta Nicho de reyes, firmado como Tobías Grumm. Un año después continúa la historia con El último dragón, más tarde aparece Encrucijada y, a partir de ese momento, la saga de La tierra del dragón se toma unas vacaciones que duran hasta la actualidad. Perversa es una recopilación de relatos publicada por Inquedanzas y Scifiworld. El susurro del bosque es una novela corta juvenil. De ahí saltamos al Valencia CF Xé que bo, que es una historia divertida y desenfadada del club de fútbol de mi ciudad, y de ahí nos vamos a la actualidad con Heredero de la alquimia, Noches de sal y Carne muerta. ¡Casi da vértigo repasar estos cinco años de historia.

 

Como me voy a centrar en preguntar sobre las dos novelas de género de terror, ¿cuáles han sido esos autores que te han marcado y qué novelas citarías?

El primer referente para la gente de nuestra generación es Stephen King. Quien no haya leído libros como El misterio de Salem’s Lot, It o Carrie se encuentra en pecado mortal. Por supuesto clásicos como Lovecraft o Poe son imprescindibles, y de ahí pasamos a Hodgson, a Machen, a Hoffman y a tantos otros. Sea como sea, para escribir terror no es necesario leer únicamente terror. Hay que dejar muy claro que cualquier novela, sea de género o no, puede despertar sensaciones encontradas en el lector. Una situación cotidiana puede desembocar en una situación inesperada en la mente del lector. Hay momentos en los que tu cerebro distorsiona la historia que está contando el narrador y puede deparar mil elucubraciones a cual más disparatada.

 

¿Te definirías como un autor de fantasía que se oxigena escribiendo terror?

No lo sé. Soy un escritor de instinto. Escribo lo que me apetece en el momento que me apetece. Escribir género fantástico requiere muchísima planificación. Escribir terror es más natural, más espontáneo y también más intimista. Sin embargo, no creo que los escritores, cuando nos ponemos delante del procesador de texto, nos pongamos en la frente una etiqueta. Simplemente escribimos lo que nos pide el cuerpo.

 

Algo curioso observando las portadas de estas dos novelas, y aún más si añadimos la de Heredero de la alquimia, es que en ellas aparecen tres muchachas. Si bien es cierto que en Carne muerta era lógico por la premisa de la novela. ¿Es algo buscado por tu parte o ha sido casualidad (ambas son de Alejandro Colucci)?

No, en absoluto, siempre me ha gustado trabajar con mujeres en mis novelas. Lo cierto es que el protagonismo en Heredero de la alquimia casi recae en Neferet. Carne muerta es un universo de mujeres y en Noches de sal, aunque hay un protagonista masculino llamado Abel, Aurora y Patricia son las que llevan la voz cantante. Supongo que ellas poseen un nivel de receptividad y de sensibilidad ante lo insólito que nosotros no tenemos tan desarrollado.

 

Otra cosa en común de ambas historias es la aparición de la ciudad de Valencia. Si bien es cierto que en Noches de sal toma parte del protagonismo por la atmósfera que recreas gracias a diferentes partes de la misma y que en Carne muerta te sirve de decorado y en algunos momentos para lanzar algunas pullas.

Supongo que formará parte de la personalidad propia de los valencianos. No sé si sabrás que las fallas en Valencia se levantan con mucha ironía y crítica. En el caso de mis novelas pasa lo mismo, ya sea a la hora de presentar un campo de fútbol que se está levantando con mucho retraso o denunciar los contrastes culturales de una ciudad.

Valencia es una ciudad bellísima, en donde abunda la luz, la magia, la leyenda, es un lugar perfecto para desarrollar una historia y que ésta quede redonda. Es una ciudad donde es muy fácil perderse y descubrir mil lugares maravillosos y llenos de encanto.

 

Carne muerta se ubica dentro del género zombi, tan en boga en fechas recientes. Así pues, debías buscar un argumento nuevo, aportando tu punto de vista sobre ellos y que no sonara manido. ¿Cuándo te surgió la idea de un mundo habitado solo por mujeres?

La referencia es muy clara y nunca la he ocultado. Brian K. Vaughan hizo una obra capital con el cómic Y, el último hombre (si no lo has leído, te estás perdiendo una maravilla); creo que esa historia es redonda, pero extrapolada al mundo de los zombis podría dar mucho de sí. Carne muerta nos habla de una sociedad mutilada que trata de reencontrarse a sí misma y de volver a ponerse en marcha. Quizás ese sea el déficit de Y, el último hombre: que no existe una contrapartida u obstáculo que impida el desarrollo. En este caso sí que lo hay, y es que a los hombres no parece que les guste demasiado la idea de permanecer enterrados en sus tumbas el resto de la eternidad.

 

En cierta forma te ha servido ese mundo devastado para hacer varias denuncias. ¿Te ha sido difícil ponerte en la piel de una mujer para saber cuál sería su visión de este mundo y cómo se desarrollaría su vida sin hombres?

Sí y no. Es decir, obviamente, en lo cotidiano, la visión de una mujer puede llegar a ser diametralmente opuesta a la de un hombre. Pero ante la catástrofe, ante una hecatombe capaz de poner el mundo patas arriba, ¿de verdad las mujeres actuarían de manera diferente a los hombres? Francamente, creo que todos somos seres humanos, que nos une una misma identidad genética y que, en el fondo, nos distingue una característica común como especie humana. ¿Cuál es esa característica o herencia genética? No te la voy a decir, para eso te invito a que leas Carne muerta.

 

También haces en la novela una diferencia entre las diferentes mujeres que aparecen, por un lado la científica, por otro las militares y por otro la religiosa. ¿Te sirves de ello pues para hacer un retrato de cada uno de estos estamentos y cómo pueden responder ante este tipo de problemas?

Sí, por supuesto. Los políticos siempre tienen intereses ocultos y, en ocasiones, esos intereses van más allá del bien común y se centran en lo personal. Los militares, al final, son seres humanos que se resguardan tras un uniforme que trata de borrar sus señas de identidad. Algo parecido podría decirse del clero, una mezcla de político y de militar, aunque en este caso, el decálogo que regula su vida incide más en lo espiritual. Al final, las protagonistas son simples seres humanos que deben enfrentarse a sus cargos y aferrarse a sus creencias innatas, a ese sentido moral que las hace humanas.

 

¿De todas ellas, hay alguna con la que te sientas más a gusto, más cercano?

Más cercano no, pero siempre me quedo con el corazón que se oculta tras el uniforme: sea un traje encorbatado de político, militar o una sotana. Creo que tras ese disfraz, todos somos humanos y podemos identificarnos con la persona. A mí, personalmente, me gusta mucho Alicia. Es la que renuncia a todo para seguir siendo lo que es.

 

Pasemos a Noches de sal, una novela de corte diferente. ¿Cómo se te ocurrió la historia que cuentas en esta novela?

La idea básica de Noches de sal viene de dos flash que tuve hace tiempo: una chica que vive aterrada por culpa de unas criaturas que se pasan la noche rezando ante su piso y alguien que desaparece en un armario durante un truco de prestidigitación. Esas dos ideas básicas sirvieron para ensamblar una trama más compleja que es Noches de sal.

 

Tiene un papel muy importante la ciudad de Valencia, como hemos hablado antes. Ya no solo por la atmósfera que recreas, sino por el circular por varias calles o por cierta historia pasada de una asociación de escritores. ¿Cómo te documentaste en este sentido, o fue paseando por esas callejuelas cuando te topaste con ellos?

Digamos que hubo dos procesos de documentación: por un lado el que nace de tu interior, no en vano, he vivido siempre en Valencia y la ciudad forma parte de mí. Y, por otro, un proceso de aprendizaje y de estudio, ya sea en el caso de la Academia de Los Nocturnos o a la hora de vislumbrar las interioridades de un palacio como el de los Valeriola. Una ciudad hay que vivirla hasta que forme parte de tu misma esencia. Para mí, Valencia es una ciudad interesantísima, muy luminosa, con mucha tradición, pero con una apariencia gótica que se percibe en cada esquina del Casco Antiguo de la urbe.

 

La novela se puede decir que está dividida en dos partes, en dos líneas temporales muy diferentes entre ellas. ¿Era algo premeditado, o una vez inicias la historia de Abel y Aurora no puedes parar de enseñarnos su historia y crece?

Antes del proceso de escritura, la historia simplemente iba a tener una línea temporal. Pero conforme el argumento crecía en mi cabeza, mi amigo José Miguel Vilar me aconsejó que fortaleciera una segunda línea narrativa. Todo ello hizo que la historia se volviera más compleja y hubiera que montarla con mucho cuidado. Al final, el resultado es original y propone algo en el panorama del terror patrio que no habíamos visto hasta ahora. Lo único que queda es disfrutarlo.

 

Aparte de estos dos personajes, hay alguien que irrumpe con fuerza, Pilatos. ¿Nos hablas un poco de este asesino?

Desvelar la naturaleza de Pilatos sería revelar gran parte de la trama, pero digamos que es una criatura con una psique torturada. A veces sufre ante el dolor de sus víctimas y se esfuerza por dibujar una sonrisa en su cara; otras veces tortura sin piedad, alimentándose del sufrimiento que estos desprenden. Lo más interesante es que a menudo se presenta entonando los versos de un grupo de poetas valencianos del siglo XVI, los Nocturnos, lo cual hace aún más extraño su proceder. Pilatos es uno de esos tipos con los que no me gustaría toparme a medianoche.

 

Algo que se está poniendo en boga, en cuanto a libros, es presentarlos en cierta manera con tráilers. El que se ha realizado de Noches de sal está elaborado, casi parece la promo de una película en toda regla. ¿Cómo llega del papel a la imagen?

Tras el booktrailer de Noches de sal hay un nombre propio: Luna. Luna es la directora de Moscow Zero, Yo puta y Stranded (Náufragos), por tanto su experiencia se percibe en cada imagen del tráiler. Luna conectó rápidamente con el libro; lo leyó en menos de un mes y me dijo que lo quería hacer. Desde ahí todo salió rodado… bueno, no tan rodado, porque tuvimos que pegarnos contra mil circunstancias, pero parece que un angelito nos estaba protegiendo y, al final, la pieza quedó perfecta. En la feria de Valencia tuvimos que ponerla hasta tres veces a causa de la expectativa que creó.

 

¿Sentimientos y emociones cuando viste por primera vez las escenas?

Muchos: emoción, alegría, agitación… Luna hizo una lectura magnífica de la novela y supo traducir las palabras en imágenes. El resultado final es una amalgama de los dos rostros de Noches de sal: la ternura que late entre Abel y Aurora y la esquizofrenia asesina de Pilatos. Fue muy emocionante cuando lo vi por primera vez.

 

Ahora mismo te supongo de lleno en estas dos novelas y en Heredero de la alquimia, con las entrevistas, promociones, reseñas, etc. ¿De qué manera afrontas la siguiente aventura?¿Te ha ido surgiendo alguna semilla de historia / apunte entre tanto ajetreo?

Ahora con calma, con mucha calma. Hay que racionalizar la dicha y el trabajo. De momento, la promoción y otros dos proyectos para colegios e institutos ocupan la mayor parte de mi tiempo, pero ya late el germen de una nueva novela de terror en mi cabeza, con Valencia como telón de fondo, y no creo que tarde mucho en desarrollarlo.

 

Espero, querido lector de las preguntas y respuestas de esta entrevista, que de alguna manera hayas ahondado un poco más en cómo es David Mateo cuando se pone a idear sus novelas. Y desde aquí os invito a no dejarlas pasar: todas contienen algo que las hace diferentes, y sobre todo os harán pasar unos momentos de evasión. Muchas gracias a David por su tiempo y por estas estupendas novelas. Nos veremos en las próximas.

Muchísimas gracias a ti, Fernando, y a todos los lectores de OcioZero. Como siempre, es un placer dejarse caer por vuestra página.