Tom Z. Stone


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Reseña de la novela de J.E. Álamo publicada por Dolmen

 

Hace unas semanas leí y reseñé la novela de Juan Ramón Biedma en esta misma Línea Z, Antirresurrección. Se la podría catalogar de novela negra, al igual que a Tom Z. Stone, pero si bien la primera es más oscura, más cercana al thriller, con la segunda nos asomamos a la novela negra clásica, a los detectives de toda la vida. Con los zombis como telón de fondo para denunciar en cierta manera la diferencia entre clases sociales.

Y es que el buen oficio de Joe Álamo se nota desde los primeros momentos de la novela. Ese aroma a Hammett o Chandler (pesos pesados en este género de novela) que respira la historia la hace muy apetecible para los amantes de los detectives que están reflejados de forma fidedigna en la portada acompañante del libro (obra de Alejandro Colucci). Si estos detectives clásicos suelen tener un infierno propio (llámese bebida, familia, etc.), Joe coloca a Tom en un estado intermedio, en un purgatorio. La visión que del mundo zombi hace el autor está explicada en diferentes artículos de periódico que van salpicando la trama e incluso entrevistas a científicos que intentan explicar la situación. Y es que las personas pasan por un estado de “reanimados” antes de ser zombis directamente. Aunque algunos sí se convierten sin rodeos en estos seres.

Estos “reanimados” tienen la característica física (aparte de su degeneración) de tener “ojos de pez”. Son ¿personas? a las que se mira mal, pero que en el tiempo que dura su conversión / degeneración van poco a poco ganando derechos y reconocimiento dentro de la sociedad, ya que de hecho trabajan como cualquier persona normal, ya que siguen teniendo la capacidad de hablar y moverse con cierta soltura. Pero, como siempre, ciertos sectores de la sociedad los siguen marginando. Y es aquí donde radica el comienzo del caso que Tom Z debe investigar.

Tom es un personaje construido a la semejanza de los detectives que nos vienen a la memoria, sin embargo es detective desde su conversión a reanimado, ya que se aleja de todo recuerdo pasado y de su familia para que no les ocurra nada cuando se vuelva zombi. Y esto es algo que lo atormenta, que tiene siempre presente. Añadamos el tópico de su adicción a la bebida, aunque, cosa curiosa, apenas le hace efecto, a pesar de que siempre va con su petaca bien a mano.

También la degeneración corporal que va teniendo el personaje a lo largo de la novela es un hecho que se aprecia en sus acciones, va siendo torpe, sus facciones se degradan y es algo que intenta vencer de alguna manera, pues debe convivir con ello y con la idea de que tiene fecha de caducidad.

La parte de investigación es la que tendrás más peso, por supuesto, dentro de la historia. Y seremos participes de las acciones que emprende Tom para descubrir quién se oculta tras las amenazas que recibe su clienta, nuevo tópico, una belleza espectacular esposa de un empresario que no tiene fama de ser persona respetuosa en sus negocios. Aquí será cuando vengan las escenas de acción, peleas y demás momentos que suelen acarrear este tipo de novelas. Aderezado todo ello con una prosa de la que el autor ya ha hecho gala en sus anteriores publicaciones.

Añado también que, a modo de píldoras, hay ciertos momentos bastante divertidos, cuando Joe hace aparecer a algunos muertos célebres, que no voy a descubrir; sus apariciones son un homenaje a sus gustos musicales y deportivos, y a buen seguro nos sacarán una sonrisa.

Tom Z. Stone es una novela que es recomendable para los lectores asiduos de novela negra, ya que la trama está muy bien construida y tiene los elementos necesarios para llevar la resolución hasta la parte total, y también para los amantes del género Z, ya que, como digo anteriormente, la mezcla de ambos géneros, con las particularidades que Joe escribe, podrán disfrutar de aire fresco. Y sobre todo, espero que Tom siga investigando.

 

Autor

Joe Álamo nació el año 1960 en Leamington Spa, (Reino Unido), y vive desde hace más de treinta años en Valencia. No comenzó a escribir hasta los cuarenta y cinco años y desde entonces, eso sí, no ha parado. Ha publicado dos novelas (El enviado y Penitencia con Grupo AJEC) y participado en varias antologías (Fragmentos del Futuro de Espiral, Antología Z 2 de Dolmen, Taberna Espectral de 23 Escalones, Historias Asombrosas…). Sus relatos han visto la luz en distintas publicaciones electrónicas como NGC 3660, miNatura, Planetas Prohibidos, etc. Su última novela, Tom Z. Stone, quiere rendir un modesto homenaje al género negro y a los Beatles.

Es miembro de NOCTE (Asociación Española de Escritores de Terror).

 

Edición

Rústica con solapas

320 páginas

Dolmen Editorial (Línea Z)

 

Sinopsis

Tom Z. Stone es un investigador privado al que una espectacular mujer contrata para que solucione un turbio asunto de chantaje. Stone ha de enfrentarse a criminales, asesinos, chantajistas y al mismísimo marido de su clienta, uno de los delincuentes más peligrosos de la ciudad. Pero el investigador es un tipo duro y con experiencia, tan eficaz como hay que serlo en un mundo que acaba de sufrir un cambio brutal: el llamado FR, el día que los muertos volvieron a caminar… Y Stone es uno de ellos.

 

Lo mejor: Buena mezcla de géneros y momentos divertidos con las reanimaciones de algunos personajes famosos.

Lo peor: Que Tom tenga fecha de caducidad.

Nota: 80