El círculo de Krisky

Imagen de Óscar Bribián

Reseña de la antología de Miguel Puente publicada por Grupo Ajec en su colección Albemuth

 

Miguel Puente nos ofrece lo mejor de su literatura breve en una antología de fantasía oscura y terror.

 

El libro, tras un prólogo de Santiago Eximeno haciendo ya referencia al género fosco, del que Miguel Puente es claro exponente, comienza con el relato, o más bien novela corta, titulada Los siete cuervos, que quedó finalista del premio Domingo Santos del año 2008. Es una magnífica fábula sobre la venganza y la fraternidad entre hermanos, una leyenda ambientada en Finisterre en un pasado céltico. Nay, la protagonista, siente la picadura mortal de una garrapata topo mientras juega con uno de sus hermanos, el único que es adoptado. El padre de Nay enviará a sus hijos a buscar agua del pozo para tratar la picadura, pero la aparición de una criatura maligna, el señor de los Fomoré, los mitológicos faunos u hombres cabra que habitan los bosques, trastocará los planes y sumirá en una maldición tanto al padre como a los hijos.

Miguel Puente muestra la historia de esa joven niña, que crece mientras entrena como guerrera para vengarse de ese ser. Mientras tanto, más allá de la costa, en el mar surgirá una cercana isla ambulante. Una suerte de fortaleza flotante parecida a un enorme zarzal negro. Al principio uno puede entender que se trata de un castillo enigmático como el de la película del genial Miyazaki El viaje de Chihiro (ganadora hace algunos años de un Óscar a la mejor película de animación), pero esto que nos plantea el autor es algo mucho más oscuro desde el principio, más maligno. Una especie de pequeño reino de las sombras donde la vegetación se retuerce alimentada por el odio y la maldad de su dirigente. Narrado a la manera de una antigua leyenda celta, esta es una historia llena de belleza y también oscuridad, donde el amor, la venganza, las relaciones paterno filiales y los combates tejen una historia frondosa de sentimientos, druidas, magia y faunos.

Después de este primer plato tan sobresaliente es difícil mantener el ritmo. Por eso quizá algunos textos pierden enteros en la comparación, sin querer decir que sean insuficientes. Una duda razonable es un relato corto de terror, pero con una palpable dosis humorística, sobre la duda que tiene un enterrador, el cual cree que un difunto recién encerrado en el ataúd está realmente vivo y simplemente lo han confundido con un difunto por padecer catalepsia. Es un relato sencillo con un final original.

Psicosomático también tiene algo de humorístico. No hay más que atender a uno de los personajes, el psicólogo Fernando Gordaliza: bajito y rechoncho. Es una historia de psicosis, sugestión. Una persona sufre episodios de esquizofrenia en una fase temprana. El psicólogo que lo trata, como el protagonista no quiere ir al psiquiatra ni tomar medicamentos, le terminará proponiendo un remedio ilegal. Pretende provocarle un cáncer, un tumor controlado que crecerá hacia el exterior de su cuerpo para desprenderse por sí solo, y con él, todos los problemas mentales del protagonista, Víctor. El problema comienza realmente cuando ese tumor, esa especie de pedazo de carne muerta que sobresale de su cuerpo, parece cobrar vida propia.

Tras dos historias de terror con pequeñas dosis de humor, Miguel regresa a lo que se le da, en mi opinión, mejor: la fantasía oscura, los mitos, las leyendas. El hombre sin nombre es un relato ambientado a la vez en el presente y en un tiempo remoto. Un hombre recuerda desde la ventana de un motel una historia muy lejana en su memoria. El primogénito del rey de la antigua ciudad de Kish, cercana a la Babilonia sumeria, cuando esta todavía no se había bautizado con ese nombre, se interesa por la naturaleza de un hombre que dice resucitar a los tres días de morir. La extraña cualidad del supuesto inmortal atrae el interés del príncipe, que lo capturará para comprobar que lo que dice es cierto. El Acadio, pues es como lo llaman al no tener un nombre propio, soportará las pruebas mortales a las que le somete su señor para comprobar si lo que dice es cierto. Esta es la historia de ese hombre condenado a la vida eterna, y la búsqueda de un códice de tablillas de barro que puede tener la explicación de su naturaleza, porque la muerte puede ser engañada, y el secreto aparece en ese códice.

Con Sombra, el autor nos ofrece un relato estremecedor alrededor de la figura de un padre sin sentimientos por sus hijos y un gato que parece endemoniado. Una historia breve pero intensa, escrita en primera persona, cuyo narrador es un niño angustiado.

El extraño caso de Elías Fosco, publicado originalmente en la notable antología Paura, nº3, es un excelente relato largo de estructura y estilo clásicos, bien narrado de principio a fin. El autor juega con el folklore y los mitos gallegos para introducirnos en un hospital para enfermos mentales. Allí, Elías Fosco, un joven paciente de doce años que padece esquizofrenia, se ha encerrado en una reducida sala experimental cuyas paredes están completamente cubiertas de espejos. Dicho habitáculo es el resultado de un experimento de un psiquiatra que pretendía curar los trastornos de carácter catatónico años atrás, pero en Elías los resultados son intrigantes. Ahora, el doctor protagonista de la historia intentará tratar al chico en una historia cargada de misterio y leyenda que hará estremecer a los lectores. Es un relato de sombras y reflejos, locura y leyendas que rayan con lo paranormal.

Con La cabeza de Dick, la cabeza del célebre escritor de ciencia ficción Philip K. Dick, o, en realidad, una imitación de la misma, construida a base de metal y polímeros plásticos, diseñada para imitar el comportamiento humano y dar conversación como un extraño juguete autónomo, desaparece en un vuelo de avión y varios personajes tratan de establecer el motivo. Esa es la premisa del que podría ser el texto más débil de la colección, que termina con El círculo de Krisky, el original relato que da nombre a esta antología. En él, un espíritu nocturno de la mitología polaca aparece mencionado en un email de advertencia. Este mensaje es uno más de una larga cadena de emails que llevan dos décadas circulando por la Red. El narrador expone primero el cuerpo del mensaje, tal cual, y el lector lee el correo electrónico plagado de letras en mayúscula como advertencia. Luego, el narrador comenta ese texto de forma aséptica, neutral, como un estudioso de ese tipo de leyendas urbanas, y después empieza a narrar lo que le sucede a Juan, quien recibe el texto con escepticismo pero tendrá que luchar contra su propia mente y su cuerpo para evitar las consecuencias de ese mensaje.

Miguel Puente cierra así un muy buen libro cuajado de leyendas con base mitológica, fantasía oscura y terror psicológico. En él deja claro su gusto por el folclore gallego, las enfermedades mentales, los secretos ocultos en los libros, ya sean códices antiguos o recopilaciones modernas de leyendas urbanas, y por la eternidad, la temida eternidad.

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stikud
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Poblador desde: 04/10/2009
Puntos: 103

Un buen libro, muy entretenido de leer. Una más que interesante propuesta de Miguel.

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Nocte - Asociación Española de Escritores de Terror

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