Marvel Septiembre 2011

Imagen de Kaplan

Niños dioses genocidas, el mismo fin de la existencia y las relaciones íntimas de Isaac Newton

 

Este mes se caracteriza por unos cuantos títulos y eventos nuevos que marcarán de un modo u otro el futuro de las colecciones vinculadas con ellos. Hablemos en primer lugar de Imposibles X-Force, el nuevo volumen del grupo de operaciones encubiertas creado por Kyle, Yost y Crain (aunque la cabecera viniera de mucho tiempo atrás, claro) que pasa ahora a las muy competentes manos de Rick Remender y Jerome Opeña. La nueva formación estará constituida por Ángel, Mariposa Mental y, ojo al trío, Lobezno, Fantomex y Masacre. Lo mejorcito del proyecto Arma-X, en definitiva. Remender, que ya dejó un inmejorable sabor de boca en Punisher con su saga Frankencastle, no se anda por las ramas e inicia la serie con la caza y captura de En Sabah Nur -Apocalipsis, vaya-, que se ha reencarnado esta vez en un inocente niño. Los inevitables conflictos morales, junto con trepidantes escenas de acción (dibujadas con una contundencia asombrosa por Opeña) y unos diálogos muy inspirados, hacen que este primer tomo se lea un suspiro y se quede uno con muchas, muchísimas, ganas de más.

Greg Pak supo sacar provecho de World War Hulk, un crossover tan apabullante como hueco, al dar relevancia a Hércules, un eterno secundario de las colecciones Marvel. Tanta que así consiguió que le dieran una serie regular del personaje, que estaría co-protagonizada por Amadeus Cho (una creación del propio Pak). Esta cabecera sería uno de los sleepers de la temporada (junto a Capitán Britania & MI13) por su mezcla ligera de acción y humor y tendría su punto de mayor calidad durante los números centrados en la Invasión Secreta. Todo esto desemboca en La Guerra del Caos, una miniserie en la que Hércules y sus aliados se lanzan a un enfrentamiento suicida contra Mikaboshi, el dios oriental del caos, que viene dando guerra desde la miniserie que Avon Oeming dedicó a Ares hace ya unos cuantos años. El conflicto adquirirá unas proporciones cósmicas (con apariciones de Eternidad y Galactus, ese tipo de conflicto) que derivará en un nuevo estatus para muchos de los personajes que se vean envueltos en él. Todo ello ilustrado por un Khoi Pham que aquí sí, por fin, consigue estar a la altura de las circunstancias. Por cierto, que Pak repite la jugada que hizo con World War Hulk y Hércules. A buen entendedor...

Ya hemos nombrado en este artículo a En Sabah Nur. La saga que le hizo popular ronda inevitablemente las páginas de la Era de X, un evento ideado por Mike Carey con claras reminiscencias de la saga de Apocalipsis, pero del que no se muestran demasiados detalles en su prólogo, publicado en X-Men Legado. Así, sólo se nos presenta un mundo -¿alternativo?- en el que los mutantes han sido casi erradicados del planeta. Lo que sí parece cierto es que estamos ante un evento de dimensiones mucho menores a dicha saga.

Y comienza también Vengadores: La Cruzada de los Niños, el esperadísimo retorno de Los Jóvenes Vengadores junto con sus creadores, Allan Heinberg y Jimmy Cheung. En esta miniserie veremos cómo por fin se emprende la búsqueda de la Bruja Escarlata y el papel que jugarán en ella sus hijos, Wiccan y Veloz, junto al resto de sus compañeros. Huelga decir que Los Vengadores y Magneto no se van a quedar de brazos cruzados en dicha búsqueda. Si bien la historia apenas avanza en este primer número, la elegante labor de Jimmy Cheung hace casi por sí sola que este cómic sea una compra obligada.

Hemos hablado de tramas que empiezan. Hablemos ahora de una que acaba: Resiliente, de Iron Man. Tras unos cuantos números llenos de persecuciones y explosiones, Fraction da carpetazo a la historia del modo más insospechado. La confrontación final entre Stark y el Acero de Detroit de Hammer no será física, sino empresarial, enfatizando así un aspecto de Iron Man al que el guionista ha prestado mucha mayor importancia que otros autores. No obstante, y como es habitual, en el epílogo de este número un viejo enemigo vuelve a acechar a Stark. Veremos qué ocurre en el próximo número, que conmemora los 600 episodios de la colección.

También termina la pelea de Lobezno con el Demonio (que no la saga narrada por Jason Aaron) y lo hace, como no podía ser de otra manera, de forma brutal. Pero los hechos continúan y Logan se reencontrará por fin con el personaje que ha desencadenado estos infernales acontecimientos. De forma paralela, los Motoristas Fantasmas se enfrentan al Lobezno impostor que amenazaba a Kitty Pride. Y en la historia de complemento, una nueva persona vinculada al pasado de Lobezno se topará con esta conspiración asesina. Ella es Tyger Tigre. Si solemos quejarnos por aquí de cómo se dilatan las tramas en los cómics actuales, hemos de decir también que Lobezno no es precisamente un ejemplo de ello.

Tampoco lo son, ni mucho menos, Los Cuatro Fantásticos de Hickman. En la penúltima entrega de Tres, tenemos a Annihilus comenzando su nueva invasión desde la Zona Negativa, a Galactus dando un ultimátum al planeta Tierra artificial creado en la etapa de Mark Millar y a Namor explicando su conducta sin escrúpulos del número anterior. Es la colección Marvel del momento, sin duda, y el próximo número es ese número, así que no os lo perdáis.

Este mes toca nueva entrega de SHIELD, en la que Hickman narra la compleja relación que se estableció entre Galileo -el maestro- y Newton -el aprendiz-, sazonada con un enfrentamiento con Galactus (cuánto uso se le está dando últimamente en la editorial) y una relación íntima y forzada con una desviante. SHIELD es una lectura desconcertante, atípica dentro de lo que es Marvel hoy, pero que contiene reminiscencias claras del trabajo de Kirby. Y Justin Weaver sigue dejándonos con la boca abierta con su espectacular trabajo.

Guerreros Secretos respira tras los importantes acontecimientos sucedidos en Noche, el anterior arco argumental, pero tampoco demasiado. Y es que Hickman da marcha atrás para enseñar qué pasó con Sebastian Druid, el miembro del equipo que, teóricamente, había sido despedido por Furia en vista de su bajo rendimiento. Como es norma en la serie, nada es lo que parece en un principio: en este número veremos que Druid ha estado involucrado en gran parte de los últimos enfrentamientos entre Furia, Leviatán e Hydra.

En Capitán América comienza por fin el juicio a Bucky Barnes. Y aunque Steve Rogers ha hecho todo lo posible por lograr que Bucky no tenga dificultades en este trance, Pecado, que ha conseguido tomar como rehenes a la Viuda Negra y el Halcón, se encargará de complicarlo todo. Y en Thor, por fin, tenemos el primer -y sangriento- encuentro entre los asgardianos y los devoradores de mundos: Tyr y Balder harán frente al enemigo mientras Odín retoma el mando en Asgard. Lo decimos todos los meses, pero hay que insistir: lo de Pasqual Ferry en esta colección no es ni medio normal, bravo.

Finalizamos este repaso mensual echando un vistazo a la franquicia de los Vengadores. Mientras en la colección homónima asistimos a una nueva reunión de los Illuminati y se nos muestra con más detalle la insólita paliza que el Encapuchado le propina a Red Hulk, en Nuevos Vengadores el tono es muchísimo más distendido: Luke Cage y Jessica Jones hacen un casting de superhéroes para buscar una niñera para su bebé. Si Romita Jr e Immonen se lucen cada uno en lo suyo (uno en lo energético de su trazo, el otro en lo expresivo), hemos de añadir también que Bendis parece que por fin va dando con la tecla adecuada para tratar esta cabecera, aunque sea reservando un título para lo épico y otro para lo ligero; esa sí es la combinación que venían pidiendo Los Vengadores desde hacía tiempo. En cuanto a Vengadores Secretos, John Steele aprovecha una emboscada para tomar ventaja en su lucha contra Steve Rogers y compañía. Quedan pocos números de Brubaker y Deodato en la colección, no os los perdáis.

 

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