The Killing Room

Imagen de HPLovecraft

Hablemos de la película de Jonathan Liebesman

Tu Gobierno da por hecho que eres un patriota y cuenta contigo para sus nuevos experimentos psicológicos… pero no esperes que cuente con tu aprobación para realizarlos.

SINOPSIS

Cuatro personas, tres hombres y una mujer, deciden voluntariamente participar en una investigación psicológica por la que recibirán nada menos que doscientos cincuenta dólares cada uno con independencia de su resultado en el mismo. Uno por uno, van entrando en una habitación totalmente pintada de blanco con unas oscuras ventanas desde donde son observados, y en donde reciben un test para rellenar. Las mesas y las sillas están atornilladas al suelo. Un individuo, que en apariencia dirige la investigación, les avisa que el experimento durará ocho horas, tras lo cual dispara a la mujer a la cabeza y la considera el primer candidato eliminado, pero aún quedan tres. Las pruebas a las que serán sometidos tendrán toda la crueldad psicológica que cabe imaginar, incluyendo el engaño entre los supervivientes, con un objetivo que es revelado al final de la película. No siempre sobrevivir es el objetivo final.

EL DIRECTOR

Jonathan Liebesman es un director, guionista y productor nacido el 15 de septiembre de 1976 en la ciudad de Johannesburg, Sudáfrica. Su currículo como director se limita a ocho películas. El cortometraje multipremiado Genesis and Catastrophe (2000) rodado durante su etapa de estudiante, la terrorífica y bien articulada En la oscuridad (Darkness falls, 2003), el cortometraje de terror Señales (Rings, 2005), la magnífica precuela de una de las más recordadas sagas de terror, La matanza de Texas: El origen (The Texas chainsaw massacre: The beginning, 2006), la actualmente comentada The killing room (2009), una de las últimas invasiones alienígenas a nuestro planeta con Invasión a la Tierra (Battle Los Angeles, 2011), y la continuación de una obra épica, Furia de Titanes 2 (Wrath of the Titans, 2012) que en el momento de escribir este artículo se encuentra en proceso de postproducción.

ALGUNOS DE LOS ACTORES

Peter Stormare: Este excelentísimo actor y productor nació el 27 de agosto de 1953 en Arbrå, Gävleborgs län, Suecia, y su nombre de pila es Peter Ingvar Storm. Ha participado en el rodaje de unas cien películas, entre las que podemos destacar, sólo como ejemplo, Fargo (Joel y Ethan Coen, 1996), Mercury rising (Harold Becker, 1998), Armaggedon (Michael Bay, 1998), Asesinato en 8 mm (8MM, Joel Schumacher, 1999), Minority report (Steven Spielberg, 2002), Dos policías rebeldes 2 (Bad Boys II, Michael Bay, 2003), Constantine (Francis Lawrence, 2005), Anamorph (Henry Miller, 2007) además de poner su voz a varios juegos.

Clea DuVall: Actriz y productora nacida el 25 de septiembre de 1977 en Los Ángeles, California, Estados Unidos. Muy prolífica en títulos de terror, podemos destacar sus papeles en: The faculty (Robert Rodriguez, 1998), La cara del terror (The astronaut’s wife, Rand Ravich, 1999), Inocencia interrumpida (Girl, interrupted, James Mangold, 1999), Fantasmas de Marte (Ghosts of Mars, John Carpenter, 2001), Identidad (Identity, James Mangold, 2003), El grito (The grudge, Takashi Shimizu, 2004) o Anamorph (Henry Miller, 2007) por mencionar algunas.

Timothy Hutton: Actor, productor y director de cine nacido el 16 de agosto de 1960 en Malibú, California, Estados Unidos. Entre los títulos que podríamos destacar de este excelente actor se encuentran La mitad oscura (The dark half, George A. Romero, 1993), La hija del general (The general's daughter, Simon West, 1999), La ventana secreta (Secret window, David Koepp, 2004), La caja Kovak (The Kovak box, Daniel Monzón, 2006) y la teleserie Las reglas del juego (Leverage, 2008-actualidad).

 

COMENTARIOS

The killing room es, sin lugar a dudas, una versión más sádica (que no más sangrienta) de otra película vista en un anterior artículo, Breathing room (John Suits/Gabriel Cowan, 2008). Nuevamente nos encontramos con una sala inmaculadamente blanca, con ventanas superiores oscuras para la observación exterior y con el único objetivo de reducir el número de los candidatos a uno. Pero en este caso, paradójicamente, no será en modo alguno el esperado. Como regla general el objetivo en este tipo de películas por parte de los personajes es uno: la supervivencia. El más adaptado, el más fuerte, el más inteligente o el más astuto consigue llegar hasta el final. Esto no le garantiza, ni mucho menos, conseguir escapar del lugar donde ha tenido lugar el experimento con vida dado el estrecho control al que es sometido, pero sí puede disfrutar del triunfo primario de haber sido el superviviente sobre todos los demás.

The killing room plantea una búsqueda diferente es una dirección completamente nueva. Los personajes son sometidos a un test inicial que, a pesar de la poca importancia que parece tener, resulta decisivo a la hora de realizar la primera selección de los supervivientes. Tras esto, aparecen una serie de preguntas aparentemente inconexas y sencillas donde el fallo en la respuesta será castigado con la eliminación del candidato según criterios que al espectador que ve la película por vez primera pueden desconcertarle. Sin embargo, existe algo en esas pequeñas pruebas que los experimentadores consideran exitoso y hacen al candidato digno de pasar a la siguiente ronda asesinando al que ha fallado. Existe un momento en el que cabe pensar que la que está siendo sometida a la prueba en realidad es la doctora Emily Reilly y su reacción ante las torturas psicológicas a las que someten a los candidatos.

En efecto, la prueba es doble. Por un lado, el doctor Phillips desea encontrar el candidato perfecto para su experimento pero, por otro, desea saber si la doctora Reilly es la persona que le han afirmado que estaba enormemente capacitada para llevar a cabo la supervisión del experimento dado su perfil frío y despiadado. Pese a ello, se debate en numerosos momentos entre seguir adelante con el experimento formando parte del grupo de forma activa o retirarse del mismo dada la naturaleza antiética, inmoral e ilegal del mismo. Continuamente alude a leyes contra la tortura y la experimentación con seres humanos y recibe respuestas de su superior en las que pone en tela de juicio la valía de la joven, espoleando su ambición. Por otro lado, y una vez que ya ha descubierto lo que sabe, las probabilidades de que pudiera salir del centro de experimentación con vida se han reducido a cero.

 

A partir de este punto, se incluyen detalles explícitos de la trama y el argumento.

 

La habitación en la que transcurre la acción principal es claustrofóbica en un grado considerable. Incluso los muebles, las mesas y las sillas, que están colocadas de una manera aparentemente informal, están atornillados al suelo. Una muestra más del control que se ejerce sobre los participantes. Voces, que sólo el espectador puede oír, demuestran que toda la situación se encuentra bajo un absoluto dominio milimétricamente calculado hasta un punto en el que todas las posibles opciones han sido cubiertas y no queda lugar para la sorpresa. La determinación de los actos de los candidatos, la convicción de la valía del candidato seleccionado aún antes de haber sido escogido y el gran número de científicos y aparatos de medición no permiten dejar nada al azar, a la suerte, al destino. No se trata de un experimento al uso sino, más bien, de la confirmación de una idea preconcebida desde el principio.

El momento de la revelación final, al contrario que sucedía con Breathing room donde tal momento no existía, supone una revelación lejana de la catarsis al estilo más clásico del término. No existe identificación con los objetivos del doctor Phillips ni hay castigo para ellos. El experimento forma parte del proyecto MK Ultra. El candidato final, el escogido por el equipo de investigación, será convertido en un arma humana que usar contra los numerosos enemigos de guerra en una forma sucia de intervención militar. Civiles sacrificados como bombas humanas a mayor gloria de su país, patriotas suicidas, kamikazes por Estados Unidos de América. Hay que combatir el fuego con el fuego, explica Phillips, uno de cada veinte americanos son armas humanas potenciales. La primera parte del experimento, la selección, ha concluido con éxito y la película finaliza con el comienzo de la segunda parte: el adoctrinamiento.

Puntuación: 7

 

Ficha Técnica
Título: The killing room
Título original: The killing room
Dirección: Jonathan Liebesman
Guión: Gus Krieger / Ann Peacock
País: Estados Unidos
Año: 2009
Duración: 93 Minutos
Género: Intriga
Intérpretes: Peter Stormare (Dr. Phillips), Timothy Hutton (Crawford Haines), Chloë Sevigny (Emily Reilly), Nick Cannon (Paul Brodie), Shea Whigham (Tony Mazzolla), Clea Duvall (Kerry Isalano), Bill Stinchcomb (Cope), Luke Sexton (Camillero 1), Tim J. Smith (Camillero 2), Michael Byrnes (Camillero 3),
Producción: Eleven Eleven Films / Management 360
Música: Brian Tyler
Fotografía: Lukas Ettlin
Montaje: Sean Carter

 

Imagen de Patapalo
Patapalo
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Esta me la apunto.

Parte de la sabiduría consiste en saber ignorar algunas cosas.

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