Los Cascabeles brillan sobre las arcadas

Imagen de Brutal Ball

Crónica del vigésimo séptimo partido de la ronda de selección del Trofeo Cráneo Abierto – 2489, disputado entre los Caballeros Muertos Encarnados, los Cascabeles Hechizados de Ubrovnaith, los Patriotas Imperiales y Rompedientes de las Tierras Yermas.

Como en un mal chiste, se alzan las rejas y aparecen los Patriotas Imperiales echando los restos (hasta de la primera papilla) en los escalones del pozo. ¿Cómo titularán los imbéciles de la Revista Roncos al encuentro? Algo huele mal en la Ciudadela.

Aquí, sin embargo, en la Gazeta dos gules, optamos por Crónica de una masacre anunciada. Porque sabemos lo que os gusta de verdad, así que no os aburriremos con detalles técnico-legales sobre lo impropio de envenenar al banquillo contrario ni entraremos en el debate sobre lo sólido que es el caso del fabricante de aperitivos Ratas Borger contra los Cascabeles Hechizados de Ubrovnaith, supuestos responsables del sabotaje de las aguas termales isotónicas de los patriotas, sobre todo porque, además de que las ventas no pudieron bajar —había muchos trolls en las gradas—, los Patriotas Imperiales ya daban asco antes de salir rebozados en su propio vómito al terreno de juego.

Vayamos al tuétano.

Partido a tres bandas. Los Caballeros Muertos Encarnados, los favoritos de la jornada, parecen no darse cuenta de la situación y se obcecan en defender su portería con las momias ¡cuando la de los patriotas es un maldito colador! Tampoco les ayuda que los Rompedientes de las Tierras Yermas, encandilados por el crujir de los huesos rotos, se empeñan en mostrar quién es más chungo a base de golpear a cuanto esqueleto se cruza en su camino. Siguen el colorado de sus uniformes como si fueran minotauros en celo. Ni siquiera el capitán espectral de los caballeros logra desmarcarse de los orcos ni marcar un mísero tanto. Algún pateo preciso, un interceptor que se escabulle, todo un milagro con la que está cayendo.

Entre medio, los Cascabeles Hechizados de Ubrovnia, el despreciado —y despreciable conjunto de marionetas— por el que nadie daba dos chapas antes del encuentro, se las apaña para hacerse con todos los balones perdidos e ir introduciéndolos uno a uno por la portería de los patriotas. Y a pesar de sus risitas diabólicas y sus bailecitos dislocados, ¡los orcos parecen no verlos!

Momento épico cuando el último fichaje de los Patriotas Imperiales consigue arrastrarse por fin fuera del lodo estomacal sembrado por su equipo y despanzurrar a una marioneta despistada. ¡Una victoria pírrica en toda regla! ¡Algo de justicia poética! Y la única visión de un uniforme imperial en todo el encuentro.

Durante la recta final se masca la tensión. Los orcos se empecinan en ganar la carrera de tantos contra las marionetas y desmarcan a sus bases mientras bloqueadores y defensas se enzarzan en un combate épico contra momias y esqueletos. Los Caballeros Muertos Encarnados deciden vender cara su no-vida y solo consiguen ralentizar el ascenso de los rompedientes. Los cascabeles, mucho más perros, desertan de su portería y se dedican a marcar y marcar para compensar las veces que un piel verde consigue arrastrarse entre tuétano y huesos astillados hasta su puerta.

Al final, la lentitud piel verde termina por sentenciar el encuentro y los Cascabeles Hechizados de Ubrovnaith se clasifican, contra todo pronóstico, para la segunda ronda del Trofeo Cráneo Abierto 2489.

 

Tlin tlin tlin – Somos cascabeles

Tlin tlin tlin – hechizos de muerte

Tlin tlin tlin – mientras tú nos miras

Clin clin clonk! - te patean fuerte.

 

Resumen de los resultados:

Caballeros Muertos Encarnados (Tumularios; Valor = 900 Pozales de Oro) – 4 puntos.

Cascabeles Hechizados de Ubrovnia (Marionetas; Valor = 700 Pozales de Oro) – 15 puntos.

Patriotas Imperiales (Humanos; Valor 700 Pozales de Oro) – 0 puntos y Premio Pardus a la Menor Presencia en el Terrero de Juego

Rompedientes de las Tierras Yermas (Orcos; Valor 800 Pozales de Oro) – 10 puntos.

Comixininos

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