La misión imposible de los GI Joe

Imagen de Anne Bonny

Vicisitudes de este cómic que pasó sin pena ni gloria por España y que ahora vuelve de la mano de Recerca Editorial

 

GI Joe fue una de las series de cómics que publicó Forum durante mi infancia que se destacaban de las demás, junto a Transformers y Conan el bárbaro, porque no eran de superhéroes. De hecho, aunque tuvo un crossover con la de los robots tranformables, y en la de éstos tuvo una aparición fugaz Spiderman, en GI Joe nunca hubo tipos de extraños uniformes con superpoderes: sólo tipos de extraños uniformes.

Ahora que Recerca publica de nuevo esta serie mítica, me he animado a hacer un poco de arqueología para desenmarañar este complicado producto que es GI Joe para entender, quizás, su tibia acogida en España, donde sólo triunfaron realmente los muñecos.

 

Orígenes

 El término GI Joe fue acuñado en 1942 por un militar estadounidense llamado David Breger como elemento de propaganda castrense en el marco de la II Guerra Mundial. El concepto tuvo éxito entre otras cosas por algunas vicisitudes del conflicto bélico real –que serían, incluso, llevadas a la pantalla-, pero no sería hasta 1964 cuando los GI Joe darían un salto exponencial. Fue en ese año cuando se creó lo que se denominaría el primer “muñeco de acción” de la serie.

Lo de muñeco de acción tiene su interés, pues dentro del espíritu edificante de la franquicia, se consideraba que los niños americanos normales no jugaban con muñecas, por lo que había que crear una denominación distintiva. Así, los tres primeros modelos ya salieron bajo el nombre concreto y encarnaron las tres ramas del ejército: Rocky (soldado), Skip (marino) y Ace (piloto de aviación).

Estos primeros muñecos, que tenían una talla de doce pulgadas, pronto se diversificaron con varios uniformes internacionales e incluso contaron en sus filas con un astronauta. La tentativa de introducir un personaje femenino, la enfermera, en 1967 no llegó a cuajar. Las innovaciones, sin embargo, no cesaron. Los Action Man (la versión inglesa de GI Joe) introdujeron la barba en el mercado e, inspirados por el Vietnam, en 1974 llegaron los primeros GI Joe de kung fu, que tan buena acogida han tenido siempre.

No sería hasta 1982 que, imitando el modelo de las miniaturas de Star Wars, los GI Joe adoptarían la escala con la que los conocimos en España. Las crisis de petróleo, los avances en las articulaciones, las introducción de personajes reales –el sargento Asesino, Sgt. Slaughter, era un luchador de lucha libre real- y demás evoluciones del juguete fueron conformando a los GI Joe en la curiosa amalgama que ahora conocemos; pero el hito que más nos interesa es el de la creación del cómic.

 

GI Joe en cómic

 Para promocionar los muñecos de acción GI Joe, Hasbro emprendió distintas estrategias publicitarias, de las cuales llegaron a nuestro país tanto los cómics como las series de dibujos animados. Éstas se diferenciaban mucho, pues los primeros eran más “realistas”, mientras que la serie televisiva mostraba una violencia de cartón piedra algo extraña en un producto tan claramente bélico.

 Dejando de lado dicha serie –un producto paralelo para lo que nos interesa, como bien pudo ser el juego de cartas-, cabe comentar que GI Joe nació en el mismo 1982 como comic book dentro, seguramente, de un plan de renovación global.

 Por suerte para los aficionados al cómic, la responsabilidad de la lanzar la franquicia fue para Marvel Comics, y la labor de redactar los guiones para el autor que daría una nueva y desconocida dimensión a todo el mundo de GI Joe: Larry Hama.

 Este guionista emprendió el inmenso trabajo de dar un trasfondo personal e ingenioso a cada uno de los personajes de GI Joe. Carentes de superpoderes, los muñecos tenían que buscar su carisma en otras cosas, y gracias a sus historias personales, carácteres y especializaciones marciales, lograron seducir al público infantil.

La serie de cómics bajo Marvel, que luego sería publicada muy parcialmente en España por Forum, tuvo tiempo de abordar decenas de personajes y dotarles de una gran profundidad. Algunos de ellos devinieron míticos, como Sombra u Ojos de Serpiente, y muchas veces presentaban discrepancias estéticas o de carácter e historia con sus representaciones en la serie de dibujos animados o incluso con los propios muñecos.

 Sin duda, la colección tuvo vida propia, y en los 155 números de la versión americana tuvo tiempo de muchas cosas, incluido un crossover con Transformers o la realización del mítico Interludio silencioso, una historia de ninjas donde toda la narración reposa en la imagen porque no hay diálogos.

 Como secuelas de la serie principal, aparecieron algunas colecciones paralelas, de las cuales Forum publicó algunos números erráticamente dentro de su propia colección. Éstas fueron los GI Joe Yearbooks (donde entraba ese fantástico número de Michael Golden con la Guardia de Octubre, el antagonista ruso de los Joes), GI Joe Special Missions (de corte más adulto y a veces algo políticamente incorrecto), GI Joe Order of Battle (una especie de recopilatorio de información que creo cierto revuelo por incluir a Rocky Balboa como Joe, desliz que la editorial hubo de corregir), GI Joe European Missions (en los que los Joes nos rendían visita en la Vieja Europa), y algunas reimpresiones y recopilatorios de mayor o menor fortuna.

 

Otros editores

 En las vicisitudes que vive toda colección a la que se le ve potencial pero no se sabe cómo dirigirlo, GI Joe pasó por numerosas manos. Blackthorne Publishing editó, por ejemplo, algunos números sobre los personajes, que se leían con gafas 3D, así como manuales sobre cómo dibujar GI Joes.

 Dark Horse Comics también probó fortuna con la serie GI Joe Extreme en una campaña de relanzamiento de los muñecos de acción allá por 1996. Al no tener buena acogida éstos, el cómic también se cerró. Benchpress cómics tuvo peor fortuna todavía, y después de anunciar la adquisición de los derechos sobre la serie y la intención de contar con Larry Hama para dirigirla, quebraron antes de publicar el primer número.

Devil’s Due retomó la franquicia con mayor acierto, y a partir del 2001 fue publicando varios títulos: GI Joe A Real American Hero, GI Joe Battle Files, GI Joe Frontline, Arashikage Showdown (un manga con los personajes ninja de la serie, Ojos de Serpiente y Sombra), G.I. Joe: Master and Apprentice, G.I. Joe: America's Elite, y una serie de historias autoconclusivas basadas en los personajes más populares, como Escarlata o los Dreadnocks.

 Devil’s Due llegó incluso a retomar la confrontación con los Transformers en el título G.I. Joe vs. the Transformers que lanzó conjuntamente con Dreamwave Productions. Uno de los lanzamientos más interesantes para el lector español de esta última editorial es GI Joe Reloaded, no ya por su enfoque más realista, sino porque ha sido el punto que ha retomado Recerca para reintroducir a los Joes en nuestro país y, por tanto, la puerta que permanece abierta actualmente para el lector de a pie.

 

Comics de los Joes actuales

 Recerca Editorial ha asumido el reto de reintroducir esta interesante y compleja serie en España, y ha optado para ello por los cómics más recientes e interesantes. Aunque estrictamente no están dentro de la serie “canónica”, GI Joe Reloaded permite abordar la maraña en la que acaba convirtiéndose un producto con una vida tan extensa.

 La serie tuvo dos números previos: Cobra Reborn y G.I. Joe Reborn, los cuales daban un repaso introductorio a las organizaciones antagonistas que protagonizan la saga. También han sido publicados por Recerca Editorial. El tiempo dirá si el esfuerzo ha valido la pena y si nuestro país es terreno apropiado para una serie de este tipo.

 

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halconoche
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