Ragnarök

Imagen de Anne Bonny

Reseña del cómic de Víctor Santos y Pere Pérez publicado por Dolmen

 

Volver a las fuentes originales para hacer una historia épica entraña múltiples riesgos. El principal deriva de lo complicado que resulta encontrar una voz propia dentro del delicado equilibrio entre la majestuosidad algo desfasada del original y la osadía de actualizar algo que, por su naturaleza, está concebido para trascender el tiempo.

Víctor Santos ha conseguido encontrar en este Ragnarök esa voz propia en la que mezcla toda la solemnidad que obliga una narración sobre el fin de los tiempos, el respeto por un panteón mitológico lleno de riqueza y matices, el dinamismo de una buena historia de espada y brujería, la escala divina de los protagonistas y el desenfado de quien ha convertido a dioses en personajes de una narración propia. El resultado es una historia que fluye como un río desbocado pero sin perder de vista que lo que está contando no es una mera confrontación física, un simple combate de bárbaros barbudos, sino un drama de proporciones cósmicas.

El apartado gráfico, cuyas riendas ha llevado Pere Pérez a la cabeza de un equipo compuesto por Bit (acabados), Ernest Sala (acabados adicionales), Marc Pérez (grises) y Vicente Vegas (diseño del logo), refleja con mucho acierto este enfoque.

En las ilustraciones encontramos ecos de los cómics de superhéroes de Marvel, diseños que remiten a los cómics de la fantasía épica y enfoques propios del cómic europeo, una amalgama que consigue ese importante equilibrio del que hablábamos al comienzo. Si bien prima la acción, hay espacio para sumergirse en los escenarios y palpar la tensión y los anhelos de unos y otros contendientes.

Ragnarök es la historia del fin de los tiempos. Es un conflicto en el que la épica deja oír su melodía sobre cimientos de muerte y destrucción, compuesta sobre escalas de honor, destino y valor. Los entes implicados en la misma van desde los héroes brillantes aplastados por el peso de la responsabilidad a los engendros del inframundo devorados por oscuros anhelos y todos ellos encuentran su espacio en el cómic para transmitir su parte del mensaje al lector. Ragnarök no es una simple historia de buenos y malos: es el reflejo de la espina vertebral de la mitología escandinava.

Un cómic, en definitiva, que disfrutaran los amantes de la espada y brujería en su vertiente más oscura y colosal y que viene editado por Dolmen con unos interesantes extras que nos acercan, con una sencillez envidiable, el trabajo de sus creadores. Una aproximación al género fantástico que sabe beber con acierto de las fuentes primigenias sin dejarse devorar por estas.

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