First snow

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Mark Fergus debutó hace unos meses como director en esta película, traducida literalmente como "La primera nevada".

¿Qué harías si supieras que te quedan unas pocas semanas de vida? Eso es lo que le sucede a Jimmy Starks, un vendedor arrogante que descubre este dato cuando visita a un vidente mientras arreglan su coche. Mark Fergus (guionista de Hijos de los hombres) debuta tras las cámaras en esta desconocida e independiente producción con muy poca repercusión comercial, y es una pena que una buena película como esta pase sin pena ni gloria en apenas una semana por los cines, por no decir que llegó con un año de retraso. De esas películas que tienes que hacer malabares para poder verla en una pantalla grande, sin ir más lejos.

 

La acción nos sitúa en la América profunda, esa de parajes polvorientos, carreteras interminables, áridos paisajes y estaciones de servicio. Tiene un buen arranque, muy a lo Giro al infierno (Oliver Stone), y nos presenta a un personaje arrogante, cínico, descreído, con éxito en la vida. La película funciona como un pequeño thriller y plantea dudas existenciales referidas al destino. ¿Se puede cambiar el destino? ¿Está ya escrito? ¿Nuestros actos pueden hacer que tomemos sendas diferentes para llegar al mismo final? ¿Cómo reaccionaríamos si supiéramos la fecha de nuestra muerte? El leitmotiv de la película es bastante original, y una vez visionada, la cinta no da la sensación de ser algo ya visto y en general huye de maniqueísmos. Aunque a pesar de poder tratar potencialmente bastantes temas y de tener el tema del destino como eje argumental, la película no se pierde en elucubraciones metafísicas ni en reflexiones y teorías al respecto, y el filme toma el camino del thriller psicológico. Lo que básicamente terminamos viendo es la espiral en la que se sumerge un hombre intentando arreglar sus errores y tratando de evitar así su anunciada muerte. Y tampoco sale mal parado en el cambio, porque resulta un sólido conjunto en el que el guión juega con las casualidades, las paranoias, el miedo… aunque quizá sí que se podría haber sacado un poco más de partido al tema.

 

Es en esta espiral de incertidumbre en la que sumerge el personaje que encarna un omnipresente Guy Pearce. Porque esta es de esas películas de actor, como bien podrían ser también El maquinista o El asesinato de Richard Nixon, por poner dos ejemplos más o menos recientes, en las que el protagonista copa casi todo el metraje y aparece en cada escena. Es de esos proyectos en los que se debe contar con alguien que pueda aguantar el peso de aparecer casi en cada plano. Y Guy Pearce lo consigue, esencialmente porque es un gran actor y en esta película lo vuelve a demostrar, porque su personaje cambia muchas veces de registro y muestra muchas emociones diferentes a lo largo del metraje. El problema que acarrea esta omnipresencia es que apenas hay tiempo para los secundarios, y Piper Perabo, y los excelentes William Fichtner o J.K. Simmons simplemente se dedican a ser meros comparsas.

 

Una vez que conoce cuál va a ser su futuro, y sobretodo cuándo va a terminar su existencia, Jimmy Starks cambia, nada tiene importancia ya salvo su vida, ni el trabajo, ni el amor, ni los amigos, y el personaje llega un poco al límite, y nosotros con él. El guión, si no una obra maestra, es bastante redondo y todo encaja a la perfección, lo que no es poco. Además, juega con el espectador en el sentido de que le pone a prueba, el quiz de la cuestión está en el creer o no creer, en dejarse llevar por el realismo o la creencia, por si todo está escrito de antemano o si con nuestros actos podemos llegar a escribir algo que no estaba previsto, todo ello en un buen final que hace que uno piense en él. Es una película tranquila, nada se hace con el pim, pam, pum de otras películas más pretenciosas que luego se quedan en el intento. Uno de los peros de la película es su imagen, su fotografía no es especialmente brillante y quizá se abuse de los primeros planos y la cámara subjetiva. Pero bueno, no deja de tratarse de una película de autor y de actor.

 

En definitiva, y aunque ha sido acogida con frialdad por la crítica especializada, diríamos que es una película recomendable, y que aunque no es una obra maestra y quizá podría haber dado algo más de sí, por lo menos deja ese regustillo de que hace que salgas de la sala dándole un par de vueltas al tema, y no como otras tantas películas en las que se tarda lo mismo en olvidar que en levantarse de la butaca.

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Kaplan
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Puntos: 19498

Buen artículo. First Snow es una de esas pequeñas grandes películas, con un no se qué que las hace muy atractivas. Quizás el hecho de que el director y coguionista, Mark Fergus, sea el guionista de la excepcional Children of men tenga algo que ver.

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jspawn
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Puntos: 2859

Yo fui a verla con mi novia al cine y nos encantó a los dos. La intriga en esta película está muy bien llevada y a la vez tiene esa atmósfera de cuento maravilloso que te pone los pelos de punta.

"Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo a mí" (Ortega y Gasset)

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