Space Hulk

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Análisis de la edición conmemorativa del vigésimo aniversario que Games Workshop ha hecho de este mítico juego de especialista de su línea Warhammer 40.000

 

Para los de mi generación, el Space Hulk ha sido un hito importante en el hobby. Junto al Cruzada Estelar y al HeroQuest marcó una época trayendo a las mesas de juego una presentación impecable, un concepto de partida novedoso -pues permitía encadenar misiones, en vez de repetir una y otra vez el mismo escenario- y, sobre todo, una puerta abierta a todo un universo, el de Warhammer. La noticia de la edición especial del vigésimo aniversario de su lanzamiento no podía, obviamente, dejarnos indiferentes. Para mí, que me perdí en gran medida el juego en su día, era una cita ineludible.

 

Después de años en los que los aficionados le seguíamos la pista a través de Internet y algunos artículos de la propia Games Workshop, ahora tenemos por fin una nueva edición del mismo. Una, además, claramente dirigida a los veteranos. Esta vez no es sólo un juego de enganche, sino todo un homenaje a su creador, Richard Halliwell, y a sus seguidores.

 

Presentación

 

Con esa filosofía de hacer un homenaje, el material de Space Hulk está particularmente cuidado. En primer lugar, impactan las miniaturas. Tenemos once exterminadores y un bibliotecario por el lado marine -representado por los Ángeles Sangrientos-, doce miniaturas totalmente distintas, esculpidas con tanto acierto como detalles, que incluyen una amplia gama de armamento: cuchillas relámpago, bólter de asalto, puños de energía, martillo, espada... Una delicia para los amantes de las miniaturas enfocada más hacia el diorama que a la simple representación. Sobresalientes y llenas de carisma.

 

Por el lado tiránido tenemos a un líder de progenie y veintidós robagenes en doce modelos distintos también en "modo diorama". Algunas miniaturas, de hecho, resultará complicado adaptarlas a los campos de batalla de Warhammer 40.000, lo que refuerza el enfoque "para veteranos". De nuevo, su apariencia es impresionante. Más valen las fotos que mil palabras.

 

 

Completando el reparto, tenemos algo de escenografía: un marine exterminador muerto en su trono, un cáliz que representa una antigua reliquia de los Ángeles Sangrientos y un curioso artefacto arcano - mecánico denominado en la versión francesa C.H.A.T. (gato): cartógrafo háptico auto tracción (¿?), traducido en España por el no menos chocante "Unidad Ciber-Alterada de Tareas".

 

En todos los casos, el acabado es impresionante, como también la facilidad de montaje. Ninguna miniatura requiere encolado, pero ensambladas no dejan a la vista las fisuras. Un magnífico trabajo.

 

El resto de los componentes va en la misma línea. El tablero, modular y realizado en cartón grueso plastificado y a color, permite numerosas configuraciones para las misiones. Las puertas, del mismo material, superan largamente a las vistas en juegos similares. Igualmente, el tablero de control para el jugador marine, los blips, los marcadores, etc., resaltan por su calidad. Como guinda, unos dados de seis propios para el juego y un reloj de arena para controlar el turno marine. Un material muy bien trabajado, sin duda.

 

 

Sistema de juego

 

En primer lugar, decir que se han conservado las reglas originales del juego integrando las sucesivas expansiones que se habían realizado, como por ejemplo las reglas para psíquicos. Únicamente se ha añadido algún detalle, como el líder de progenie y el sistema de ponerse en guardia.

 

Space Hulk es un juego de turnos alternados entre el jugador marine y el jugador tiránido en el que cada uno de ellos tiene que conseguir cumplir el objetivo de una misión (se incluyen doce en el juego, aunque no es complicado crear nuevas). Cada miniatura tiene unos puntos de acción que se pueden invertir en moverse, girarse, disparar, atacar o realizar acciones, como abrir puertas. Cada personaje, por su armamento y naturaleza, tiene distintas capacidades: los robagenes, por ejemplo, son más rápidos y su movimiento más flexible, pero sólo pueden atacar cuerpo a cuerpo; por el contrario un marine con cañón de asalto tiene una gran potencia de fuego, pero munición limitada.

 

Las acciones se resuelven con sencillos chequeos de dados de seis caras, lo que da mucha agilidad al juego. Las tablas recopilatorias del manual de reglas ayudan mucho en este sentido, y las reglas en sí no son complicadas, aunque sí ricas en situaciones distintas.

 

El sistema de juego representa muy bien la sensación de estar avanzando en un laberinto de túneles en una zona infestada de tiránidos. El que el jugador marine tenga tiempo limitado para realizar sus acciones o que los blips revelen movimiento pero no la naturaleza de éste, por ejemplo, son un gran acierto, así como el sistema de movimiento, que hace que tenga relevancia hacia dónde mira el personaje sin complicar mucho la situación. Las reglas de ponerse en guardia y vigilante (para responder en combate cuerpo a cuerpo o disparando, respectivamente, si un tiránido asoma la cabeza durante su turno) dan mucho color e incentivan las decisiones tácticas, así como el sistema de transformación de blips en miniaturas.

 

Sólo con este sistema básico, el juego sería más que entretenido, pero todavía se incluyen más particularidades, como el implacable líder de progenie, el versátil psíquico, la posibilidad de que el cañón de asalto se quede sin municiones (o explote por sobrecalentamiento) o la funesta posibilidad de que un bólter se encasquille. Sin duda, se ve que es un juego que ya tiene muchas horas a sus espaldas, y mucha gente que lo ha probado.

 

 

Trasfondo y misiones

 

El equipo de Space Hulk se ha currado mucho las misiones: éstas representan una campaña concreta de los Ángeles Sangrientos y están pensadas para jugarse concatenando unas con otras. Los marines tienen nombres propios y hay una cronología muy sugerente. Desde luego, las doce misiones, cada una con objetivos distintos e introduciendo un desafío particular, son un arranque que deja con ganas de más. No es difícil franquear esa puerta abierta.

 

Como extra, se incluye información sobre el universo de Warhammer 40.000, centrada principalmente en el Imperio y sus marines espaciales y en la amenaza tiránida. Claramente, no es un juego reclamo para enganchar al juego madre... pero lo consigue igualmente. Ambos manuales (el de reglas y el de misiones) han sido realizados a conciencia.

 

 

Conclusiones

 

Space Hulk ha vuelto en una versión de coleccionista para la que sólo caben elogios. El juego ha sido recuperado poniendo mucha atención a todos sus aspectos: calidad de las miniaturas, acabado del tablero y los accesorios, revisión e integración de las reglas... Desde luego, es el homenaje perfecto que podían hacer a este magnífico juego de mesa, y una oportunidad de oro para los que no nos hicimos con él en su día.

 

También es una buena oportunidad para adentrarse en los juegos de miniaturas. El reglamento es sencillo y versátil, y se puede disfrutar de Space Hulk como si fuera un juego de mesa más, como el Risk. Luego, obviamente, se descubre que este planteamiento base puede dar mucho más de sí.

 

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Lycankali
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Poblador desde: 27/01/2009
Puntos: 863

qué tiempos aquellos!! :D

grandes estos juegos, gracias por recordarlos!!

Sopla buen viento en la atalaya donde descansa la Torre de Hielo y, si miro hacia el horizonte, el futuro cercano está menos borroso ¡por fin zarparé de este gélido puerto en el que tantos años he anclado mi vida

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Varagh
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Poblador desde: 26/01/2009
Puntos: 8300

Como bien has mencionado, las reglas son aparentemente simples, pero muy bien pensadas y que dan lugar a partidas interesantísimas.

Un juegazo y esta vez, en edición de lujo.

De todos modos, siempre mola mas jugar con los marines, la sensación de agobio y de "están por todas partes" anima mucho mas la partida.

“Quien vence sin obstáculos vence sin gloria”

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Kivan13
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Poblador desde: 26/01/2009
Puntos: 1465

es una maravilla y laas minis estan muy logradas... cuanto custa el juego?

no existe la inocencia solo diferentes grados de culpabilidad...

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Patapalo
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Poblador desde: 25/01/2009
Puntos: 196645

Pues 78 euros, que es pasta pero no tanta en relación a lo que cuestan las minis de GW en general.

Parte de la sabiduría consiste en saber ignorar algunas cosas.

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Varagh
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Poblador desde: 26/01/2009
Puntos: 8300

El juego vale 78 aurelios...no es barato, pero la verdad, si no estás con los dineros muy apretados, merece la pena y pagas calidad.

“Quien vence sin obstáculos vence sin gloria”

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