El mito del youtuber

Imagen de Dark-KRD

Un artículo de opinión sobre las leyendas en torno a este oficio.

Escribo a raíz de varios comentarios que escucho en la calle o entre amigos, haciendo referencia a que los youtubers o personas que hacen directos sencillamente se dedican a jugar a videojuegos sin aportar nada más. Una especie de chollo laboral que deduzco observan con envidia, pues al comentario inicial le suele preceder la coletilla "eso no puede durar para siempre" o "ya se pasará la moda".

el mito del youtuber - dinero fácil

De tanto en cuanto algún amigo cercano me comenta, medio en broma medio en serio, que quiere abrir un canal de youtube y subir contenido de videojuegos "Porque es fácil", "Es grabarlo y ya está", "Lo único que no pondré mi cara". Nada más lejos de la realidad, ser un youtuber como profesión es difícil, hay que editar más que grabar y si no se va a editar, la única alternativa posible es dar la cara. Me explico.

De primeras parto de la premisa de que estos amigos lo que quieren en realidad es dinero fácil. Más ahora con hipotecas y pandemias de por medio. Distingo cuatro maneras principales de conseguir dinero en esta profesión:

Donaciones: Directas o a través de crowdfunding, patreon y similares.

Productos: Venta de productos como camisetas, tazas u otros objetos.

Anuncios: Monetizando los vídeos ya sea a través de youtube u otros socios.

Sponsor: Un mayorista que pague para anunciar un producto o del que directamente hables durante un tiempo.

Ninguna de estas maneras es capaz de dar un céntimo al creador de contenido si antes éste no es conocido de alguna manera. Lo que me lleva al siguiente punto: Redes Sociales.

Es imperativo ser activo en las redes sociales. Tener cuenta al menos en Twitter para anunciar nuevos vídeos e instagram para dar a conocer una faceta más espontánea que no se pueda cubrir en vídeos o directos largos. Ya sean cosas de la vida cotidiana, productos nuevos a la venta, objetos que se hayan comprado o poner la miel en los labios de los interesados con un pequeño avance del siguiente contenido. De la misma manera, si se posee un canal con directos, los momentos relevantes deben de ser recopilados en una plataforma como youtube, así el contenido en directo y en diferido se retroalimentan.

Una vez atraída la persona al canal en cuestión, lo que importa para tener visitas y por ende, conseguir un ingreso monetario, es el propio contenido. Si no es interesante, nadie va a pararse a verlo. Aquí existe otro mito que reza lo siguiente: "Hay que sacar vídeos en un corto período de tiempo". Si bien el éxito de publicar contenido con una cadencia mayor a un vídeo por mes es altamente debatible, lo importante es la calidad de la misma y esto, es indiscutible a día de hoy.

¿Por qué digo "a día de hoy"? Porque el mercado de la creación de contenido audiovisual en este formato está saturado desde hace muchos años. Mi opinión personal es que dicho mercado se saturó hacia 2011 más o menos, pero esto último está fuera del rango que quiero cubrir con este artículo. Los youtubers famosos que sencillamente se dedicaron a grabarse jugando jamás triunfarían a día de hoy, puesto que ha perdido el factor de la novedad. A día de hoy si se quiere buscar contenido de juego sobre un videojuego nuevo (o cualquier otro tema), hay decenas de canales cubriéndolo. Al inicio de este nuevo evento audiovisual, quien quisiera ver el nuevo Call of Duty de turno en español tenía a Willyrex como opción y a nadie más. ¿Por qué funcionan algunos canales nuevos entonces? ¿Por qué mueren canales aparentemente consolidados? Mi respuesta a estas preguntas es la siguiente: Hay dos modelos de éxito y ninguno más.

Los dos modelos de éxito que diferencio son: La calidad del contenido y la personalidad del creador.

La personalidad es muy sencilla de explicar. La persona delante de la cámara tiene que atraer a un público concreto y mantenerlo por cómo es esta. Puede ser por tener un alter ego que trata a su chat como ineptos, pero que resulta gracioso como Aris o por sus capacidad de comentar sobre diversos temas como Pokimane. Aquí puede ayudar la belleza física o el interés en la vida privada que pueda generar un creador de contenido.

La calidad de contenido es un tema algo más complejo que el anterior, pues depende de diversos factores externos, siendo uno de los más importantes el que exista interés sobre el contenido creado. Pero básicamente se puede hablar de la presentación. Si el contenido es un vídeo, este vídeo ha de estar editado y tiene que seguir unas pautas básicas de cualquier elemento audiovisual en otras plataformas como cine o televisión: Por un lado ha de ser llevadero de visualizar, con información concisa y sin repeticiones innecesarias, además de tener un ritmo adecuado de sucesión de eventos o información. Por otro lado tiene que ser entretenido. Contenido interesante, acompañado de opiniones, sucesos, animaciones, música o imágenes interesantes que creen un todo. Si el contenido es un directo, la pantalla debe tener una personalidad propia con información relevante sobre el juego y sobre el canal en pantalla, sin que interfieran entre ellos.

Para llevar a cabo todo esto, los creadores de contenido contratan editores. Escribir un guion, grabar, editar y depurar consume un tiempo enorme para una sola persona. Los creadores de contenido de éxito tienen un equipo detrás sacando el canal adelante, incluso aquellos que empezaron sus andaduras a mediados de los años 2000 cuando este mundo audiovisual se encontraba en pañales. Quienes no se adaptaron, perecieron por el camino.

Existe un pequeño reducto de creadores que siguen viviendo de mostrarse delante de la pantalla, sin tener una personalidad destacable y sin contar con un equipo de edición detrás. En el mundo de los videojuegos, este pequeño grupo se compone de la élite de un videojuego concreto. Básicamente los mejores jugadores del mundo, que atraen a las masas sencillamente porque no hay nadie por encima de ellos en una competencia concreta. Si estos jugadores son vencidos consistentemente, sus carreras como creadores de contenido caen con ellos, a no ser que se adapten y se conviertan a mostrar personalidades relevantes o contraten un grupo de editores. El popular juego League of Legends tiene una legión de "streamers" caídos debido a que no hay jugadores que se mantengan en lo más alto durante más de tres años y a que se han negado a adaptarse. Un claro ejemplo de directos exitosos por puro talento es Daigo Umehara. Con un éxito más bien moderado, he de añadir.

Mi conclusión es que crear contenido para tener un ingreso monetario dista mucho del mito generado alrededor del mismo. Lejos está la época en la que sentarse delante de una pantalla con una capturadora y una cámara web pudiera dar un sustancial empujón a la economía personal de cada uno. A día de hoy se trata de un trabajo con horas de preparación por delante en un mercado muy agresivamente saturado. También lejos de pasar de moda, ya que es un tipo de entretenimiento audiovisual que apenas dista del modelo de la televisión actual. Mientras el contenido tenga interés, los creadores de dicho contenido seguirán proveyéndolo.

Creadores mencionados en los ejemplos:

Aris: https://www.twitch.tv/avoidingthepuddle

Pokimane: https://www.twitch.tv/pokimane

Daigo Umehara: https://www.twitch.tv/daigothebeastv

 OcioZero · Condiciones de uso