Cinco cosas que me irritan en un cómic

Imagen de Anne Bonny

Como no me veo dando consejos en algo que no controlo ni medianamente, y como tampoco tengo la esperanza de dar con las claves para conseguir el cómic perfecto, me voy a contentar con señalar cinco puntos que me tocan las narices cuando afloran en un cómic. Son las cabezas de mi particular bestia negra.

Me irrita el exceso de texto. Una cosa que nunca he entendido, y por la que seguramente detesto los cómics de Mortimer y Blake, es el exceso de texto en un cómic. De hecho, salvo excepciones, un cómic me gusta más cuanto menos texto tiene. El motivo es simple y doble: si el narrador gráfico -que debería ser el propio guionista, cosa que a veces se olvida- es lo suficientemente bueno, no necesita dar explicaciones al lector más allá de lo que ve. Algunos incisos son necesarios, pero en el 90% de las ocasiones nos encontramos con redundancias.

 

Los diálogos suelen salir especialmente mal parados en cuanto el guionista flojea. Por algún extraño motivo, da la impresión de que en los cómics tienen cabida los diálogos malos o intrascendentes. A veces se confunde mostrar a un personaje cotidiano con contar cosas que no sirven de nada. Luego, si un cómic tiene demasiado texto y éste no es superfluo, cabe preguntarse si no hubiera sido mejor adaptarlo como relato ilustrado o como novela, sin más. Desde luego, esas viñetas en las que salen cabecitas aplastadas por texto son inadmisibles (desde mi punto de vista).

 

Me irrita que la historia no sea buena. Y aquí -después de soltar esta genialidad- supongo que tendré que matizarlo un poco. No es que en los otros medios de expresión no me solivianten las malas historias, sino que en el cómic lo hacen especialmente (en el cine ya ni os cuento). El porqué es sencillo: con un libro malo se hace perder tiempo al lector (y al que lo escribe, quien, por otro lado, se lo merece). Con una historia mala en cómic, pierde el tiempo también el dibujante y el entintador y el colorista (o, al menos, uno de los tres). Y lo trágico es que podría dedicarse a reinterpretar otra historia.

 

Al final, uno puede ser benevolente con una buena historia malograda en su adaptación, pero es difícil de digerir que, con tantas buenas ideas que hay por ahí, se elijan las malas. Como si fueran más baratas...

 

Me irrita que el dibujante no sea adecuado. Una de cal y otra de arena. Aunque por origen me resulta más sencillo ser duro con el que escribe, tampoco me agrada encontrarme con que el dibujante no encaja con la historia que se narra. Es más un tema de adecuación que de calidad.

 

Aunque el dibujante tenga sus limitaciones, si es el idóneo para el tono de la historia y tiene carácter propio (los imitadores cutres no tienen dispensas) no veo motivo para quejarse demasiado. Coger a un dibujante de calidad y ponerlo en un proyecto que no le motiva o no encaja con su estilo es, de nuevo, perder recursos para terminar de destrozar una historia. Una lástima, y algo que me irrita.

 

Me irritan los tirones. Ésta es de las raras, y espero que con el tiempo desaparezca por motivos obvios. Actualmente me irrita que unos cómics imiten a otros porque tengo la impresión de que no hay la suficiente variedad/cantidad en el mercado como para permitirse “pérdidas”. Novelas hay a paladas, así que no me importa tanto que cien escritores se malogren haciendo códigos davincis. Allá ellos. Sé que habrá otros tantos haciendo novelas de verdad. Sin embargo, el mercado del cómic sigue estando más constreñido (y eso que Francia es una maravilla), así que cada equipo que se une al carro de la imitación es una oportunidad desperdiciada de hacer algo interesante.

 

Me irritan las prisas. Y para cerrar, la cabeza de bestia negra insolidaria y egoísta. Teniendo en cuenta lo difícil que es ganarse la vida con el cómic (o al menos lo difícil que parece así desde fuera) es cruel exigir que se tomen el tiempo que haga falta para terminar un cómic como Dios manda. Sin embargo, me digo que es una pena que, con el esfuerzo que cuesta ya arrancar una obra gráfica de cualquier tipo, es una pena que se eche a perder por tener que terminar dentro de plazos, y siguiendo las imposiciones de este mercado cada vez más insaciable.

 

¿Habrá algún día en el que los artistas del cómic tendrán el tiempo suficiente para trabajar en obras originales, formando el equipo adecuado, con una buena historia y sin excesos de texto? Espero que sí. Hasta entonces, no nos quejaremos mucho, que bastante pasan ya los pobres...

Imagen de virgensuicida
virgensuicida
Desconectado
Poblador desde: 28/04/2009
Puntos: 2374

Yo añadiría otro punto... me irrita que salgan tías en tetas de forma gratuita XDD Y estarás conmigo en que eso sucede a menudo, tú que has leído tanto cómic (y tan malo).

Sobre el exceso de texto, tienes razón, pero hay una excepción! Strangers in paradise, el mejor cómic del mundo (y tiene un montón de texto).

Imagen de kawaku
kawaku
Desconectado
Poblador desde: 25/01/2009
Puntos: 2781

V de Vendetta también tiene mucho texto y casualmente es también el mejor cómic del mundo.

A mí lo que me irrita mucho es que por confusión y desidia cambien el orden del texto y los pongan en los bocadillos que no toca... y vas leyendo y "¿ein? ¡no tiene sentido!" - qué anticlímax... Es un fallo muy tonto, supongo que relacionado con las prisas. Pero ocurre y fastidia mucho.

También me resulta irritante que se use la fuente Comic Sans en los comics, pero por suerte no ocurre a menudo.

 OcioZero · Condiciones de uso