Reto Nº 12: Entre sombras anda el juego

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jane eyre
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Me tomo la libertad de abrir reto nuevo, a ver si activamos esto del taller aprovechando que con las microjustas hay mucho personal nuevo con ganas de escribir XDDD

Para este reto tendremos que hacer protagonista del relato a una sombra, o varias, según gustos peeero la o las sombras han de tener un papel determinante en el texto, no vale con que se nombre.

La extensión me da igual, pero tened en cuenta que para cosas cortitas ya están los duelos de 10 palabras XDD. Teneis 15 días a partir de hoy para darle vueltas a la inventiva.

Elegid el tono y el género que más cómodos os haga sentir y ¡que la sombra os acompañe!

 

** Edito (sólo han pasado 3 minutos): como creo que os lo he puesto demasiado fácil agrego: Queda totalmente prohibido usar la palabra NEGRO/A

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GoreBringer
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Ya se me ocurrió algo, ahora sola falta que la sombra de mi imaginación haga su trabajo en el papel. 

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2002nt7 (no verificado)

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GoreBringer
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La sombra de Zen

*
Por un momento, Violeta es feliz. Corre por el jardín con una muñeca en las manos, sumergida en su universo; pero ahí está el nuevo juguete junto al árbol y lo ve con asombro, dando un saltito de alegría. Con una hermosa sonrisa toma el oso de peluche y coloca con cariño en el suelo la muñeca que la acompañó por años, como si quisiera evitar lastimar sus sentimientos; no se decide a soltarla. Me fascina su preocupación. La veo a través de la puerta de la casa, de un azabache traslúcido que me permite ver hacia afuera. Mi deseo por darle un fuerte abrazo y llenarla de besos crece a cada instante. Algo sucede, suelta los juguetes que quiere tanto y deja de sonreír. Hay algo en el horizonte que la distrae, una esfera de luz que proyecta un haz kilométrico. No es el sol, porque el haz se lo ha tragado y se agita aumentando su intensidad apunto de barrer las sombras del mundo entero. Pero antes de que suceda otra vez el crepúsculo. Violeta se da vuelta, con las manos sobre la cara. Noto su dolor. Trato con toda mi fuerza pero no puedo abrir la puerta, no puedo estar ahí con ella por más que me necesite. Parece estar llorando, y no se quita las manos de la cara. Se retuerce. Todo color ha sucumbido ante la oscuridad de la noche, pero yo sigo viendo ese rojo intenso. Mi hija que ha bajado los brazos, llorando lágrimas de sangre que se escurren de sus cuencas vacías.
Fue una pesadilla. Permanecí tumbado sobre el camastro que improvisé en la sala, aletargado, mirando el techo de cabeza como si fuera el piso bajo mis pies. Después deambulé por las habitaciones vacías olvidándome del tiempo.
La casa estaba hecha un asco, en semanas lo único que he hecho es lamentarme y existir. La basura se acumula en los rincones y el polvo ha cubierto con un velo el oso de peluche, tratando de esconder el único recuerdo de ella, y yo lo permito. Incluso el sol batalla por dejar algo de su rastro en las paredes de la sala, apenas manchando de un putrefacto naranja el rastro de mis pisadas en el suelo, lo único que me dice que hay alguien vivo aquí, además de mi sombra. ¿Alguien vivo? Sólo un fantasma en pena que ha dejado de interesarse por ser humano.
¿Cuántos días desde el accidente? La estación del metro ha sido clausurada y dejada al abandono, sólo una reja de metal corroído impide la intromisión de vagabundos buscando refugio, de niños buscando aventuras en un laberinto subterráneo... De padres que desean revivir un suceso fatídico como penitencia.
Sí, quiero regresar a ese lugar, pienso que tal vez podría hacer algo, cambiar algo en mí, en mi futuro... en el pasado. Es una locura.
Caminé largo rato, contemplando incrédulo los pasos lánguidos de mi demacrada sombra que por momentos parecía desaparecer hasta que, con todo el pesar de mi corazón, lo decidí.

**
La luz neón inundaba las calles, indiferentes al mundo frío y oscuro bajo tierra donde los humanos sufren su propia existencia. Y pronto la lluvia se tragó un poco de esa luz y después la desparramó por las calles como si no fuera suficiente, queriendo borrar las sombras del mundo.
Personas, familias, robots, todos disfrutando de la noche colorida, de rojos, azules, púrpuras, verdes, todos tras un filtro de muerte.
No fue difícil irrumpir en la antigua estación por la fuerza, sin importarme la posible presencia de testigos. Bajé las polvorientas escaleras y me sumí en la penumbra. La sombría luz provenía de una sola fuente, en medio del andén Me recosté en una de las bancas. El zumbido de la lámpara se perdió entre el inescrutable silencio y los tristes recuerdos. Violeta...
Dormitaba cuando una voz carrasposa agarró mi corazón y le dio un funesto vuelco. Me quedé paralizado, decidido a pensar que solo fue el resquicio de un mal sueño. Pero llegó la incertidumbre, seguramente alguien me había visto y seguido hasta abajo. No obstante a mi lado sólo estaba mi sombra, la de nadie más. Volví a escucharla, desgarrada, ronca, apagada: “Faltan cinco minutos para que pase el siguiente”. La voz parecía provenir del lado opuesto de la entrada, no noté que alguien pasará a mi lado. ¿O es que estuvo ahí desde el principio? Me acerqué con paso lento evitando hacer ruido, tardando minutos en recorrer un tramo de diez metros. Luego la voz resonó otra vez haciendo eco por todo el lugar: “Estoy aquí hombre”. Seguí el sonido de la voz con mi vista y ahí estaba, un vagabundo arrinconado cerca de la taquilla, sonriendo al ver mi rostro pálido por el miedo. “Zen me informó que pasará hasta dentro de cinco minutos”, dijo el hombre que seguía tirado en el suelo.
Zen, ese nombre me era familiar, un recuerdo que no acaba de cuajar allá lejos en los últimos parajes del cerebro, como algo escondido en el rincón donde se proyecta nuestra sombra. El hombre me contó sobre él. Así le llamaban al robot que la hacía de guardia en esa estación de metro. Fue destruido en el accidente. El vagón, en la curva, salió disparado hacia la pared rebotando con fuerza hasta aterrizar en el borde de las vías llevándose a las personas que se encontraban cerca de la orilla. Zen salvó a algunas lanzándolas fuera del peligro, pero no pudo salvar a mi hija, antes el vagón arrastró a ambos por el túnel unos veinte metros. Cómo no pude recordar al inepto robot que no pudo salvar a mi hija, ¡era su prioridad!
El ambiente se enrareció. El hombre se incorporó en el suelo, suspiró y dijo: “Sí que fue destruido, pero aún puedo platicar con él, ¿será sólo su sombra?” Después soltó una gutural carcajada que me heló la sangre.
Comprendí que el hombre había sido testigo del accidente, y que tal vez había perdido a alguien querido, como me pasó a mí.
Me alejé y me senté de nuevo en la banca. Para cuando quise conversar de nuevo con el hombre ya se había marchado. Por un momento eché en falta su compañía. La luz titiló y bajó su intensidad, me quedé inundado por una espesa penumbra que amenazaba con absorberme y un viento gélido venido del inframundo acarició mi rostro. Después sentí algo en mis brazos, arena que caía del techo. Mi sombra en el suelo comenzó a moverse como un péndulo, al ritmo de la lámpara que era impulsada por una extraña vibración. Me incorporé y me acerqué al canal de las vías. El estruendo del tren que se acercaba me ensordeció. ¡Un tren se acercaba!
La sensación de que me hundía en la demencia se acrecentó cuando escuché el llanto de una niña, un gritó que se alzó por encima del rugido chirriante de la fricción del tren con los rieles. Volteé y vi una etérea silueta cerca del canal, mi sombra cobraba vida y como una visión aterradora las lámparas sobre ella se encendieron y logré ver de qué se trataba... ¡Era Violeta!, ¡ahí!, ¡cerca de las vías del tren!
Mi mente casi se colapsa, por unos momentos me sentí desfallecer y, al recobrar mis sentidos plenamente, supe que había obtenido una segunda oportunidad de salvarla. La abracé con fuerza, podía sentir su corazón latiendo lleno de vida, nada ni nadie me la arrebataría de nuevo. ¡Jamás!
El sonido estridente se volvió insoportable, una potente luz me cegó y después... después caí en el vacío.

***
Abrió los ojos, seguía en la estación. Pero ahora todo estaba lleno de luz blanca. Unos hombres lo examinaban, pero no se movía, hasta que finalmente abrió la boca y profirió unos ruidos extraños tratando de encontrar su voz. ¡Mi hija!, gritó con un sonido metálico. Lo único que le respondieron fue: “Zen, tienes suerte de que tu computadora siga funcionando después de lo ocurrido”. Luego me acerqué al robot diciendo con una voz que rebozaba de alegría: ¡Has salvado a mi hija!

 

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Ghazkull
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 Bueno, señores, acabo de volver al taller después de un año y medio y me gustaría participar con el siguiente relato:

Una doble identidad.

El muchacho tenía miedo de la oscuridad. Tenía miedo de quedarse solo ; de no estar con nadie... No era miedo a la soledad , ni a no estar con nadie... todo lo contrario: Sabía que nunca podría estar solo. Una voz en su cabeza se escuchaba, un murmullo cada vez que su madre saía. Una sombra de la mente. Había hablado con terapeutas, con psicólogos infantiles. No era esquizofrenia, no había un doble , ni otra persona. El niño repitió varias veces  "Es como cuando te da el sol. Sale una sombra" "Pero si aquí no estamos a la luz del Sol, no tienes ninguna sombra" "No es aquí. Es en la cabeza. Es el Sol de la cabeza. Solo se pone cuando duermo" 

Tras muchas pruebas, determinaron sólo una pequeña anomalía: Era extremadamente inteligente. Como no era muy grande , no se pudo saber con exactitud su coeficiente, pero con 5 años , ya sabía multiplicar y dividir. Con 10, componía poemas mejores que los de sus prefesores. Al salir del colegio (con 7 años) conocía más que sus análogos que salían de él con 11.

Pero seguía obsesionado con la sombra. Decía que siempre tenía que tener sombra, ya que el Sol de la cabeza siempre se oculta al dormir. "Si no tengo sombra , se apaga el sol de la cabeza. Pero si el Sol de la cabeza se apaga mientras no estoy durmiendo , me moriré." Ni su padre, que quiso siempre que su hijo durmiese con la luz apagada , ni su madre, que le prometía dormir con él, pudieron convencerle. No le asustaba quedarse de noche, aunque no pudiese ver, porque decía que aún le alumbraba la luz de las estrellas. Así, se convirtió en un genio que dormía fuera , obsesionado por el lado oculto de su mente. Le aconsejaron que estudiase psicología , a lo que contestó que él ya lo sabía todo sobre él mismo, y que su sombra solo la podía tener él, ya que nadie más tenía un sol en su cabeza: "Puedo verlo. Cada vez que me miro al espejo. Es como una corona de llamas, de luz, que cubre cada uno de mis pelos e ilumina todo lo que contemplo. Pero , a la vez que la luz es tan brillante, la sombra debajo mía es muy oscura, es lo contrario al Sol de fuego , de mi inteligencia . Me da miedo. La odio. Pero la necesito, porque si no tuviese la sombra, me moriría porque el Sol me consumiría. Me abrasaría la cabeza."

 

Pasaron los años, el ya hombre se casó con una activista que amaba la naturaleza, y ambos se mudaron a una pequeña localidad campestre. En vez de tejado, su dormitorio daba al aire libre, con una lona que cubría lo justo para que no lloviese y siempre llegase algo de luz, aunque fuese de la estrella más lejana. Fueron felices durante años. De vez en cuando, salían a dar conferencias en favor de la naturaleza, de un tipo de energía renovable o del reciclaje. Pero su sombra lo perseguía. Comenzó a desvariar con los años, hablando de astros, de planetas en cada una de las cabezas. Decía que "Toda cabeza es un mundo. Pero aunque cada mundo es distinto, todos están compuestos de lo mismo. Unos mismos elementos, y dentro un núcleo que contiene toda la esencia de la inteligencia humana. Yo no tengo ese núcleo, que me mantiene aquí. Y mi Sol se apaga , y la sombra me consume. Cada vez se hace más grande. Un día, se hará demasiado grande para mí, apagará mi Sol y se comerá el mundo" LLoraba " No puedo dejar que eso pase" 

Este último manuscrito fué hallado junto a su cadáver. Aquí se remite el informe de los testigos que encontraron el cuerpo: "Al entrar en la habitación , lo primero que encontramos raro fué que hacía mucho frío. Mucho, no sé si me entienden. Entramos en la habitacion y el pomo estaba casi congelado. Le dí un empujón con el hombro y me encontré con la habitación a oscuras. Solo lo que entraba de la puerta, todo lo demás estaba que no se veía ná. Había una cama , con la sabana encima de algo Lo raro es que parecía que había habido también un incendio. Por la parte de arriba. Olía a quemado y a carne asada. Retiré la manta y había un poco de polvo.Después se veía un cuello negro , un cuerpo destrozado, ¿comprenden? ¡COMPLETAMENTE QUEMADO! Pero , a la altura de la ingle la cosa cambiaba, estaba congelado. Por debajo de los pies no había nada. ¡Ni sequiera cama! ¡Ni cama ni deos, solo talón hecho como en Hielo. Me fui corriendo, pero antes ví que tenía un papel en la mano. Ya se lo he dao. Me voy a mi casa, aunque no voy a poder dormir. Pobre tipo. 

La nota, aquí adscrita, es un folio por ambas caras. En ella , se excusa ante su mujer y su hija , arguyendo a un "deber divino" . Ponemos aquí un párrafo que creemos puede ser el más relevante: "Al fin comprendí a la Sombra . Ella era la maldad, la ignorancia, las malas costumbres, el odio. Yo creía que tenía la sombra porque tenía un Sol en la cabeza ¡NO LO ENTENDÍ! ¡Era la Sombra lo que poseía por propio derecho! El Sol.. El Sol lo creé yo. Lo hice para responder a la sombra, para que no me consumiese. Pero no tengo fuerza para mantener el Sol. No puedo. Pero sé que si el Sol se apaga mientras la Sombra está conmigo, la Sombra morirá. Pero no si muero de viejo, o de una caída. Si fallezco de eso, la Sombra no morirá, y crecerá fuera de mi Sol, y os consumirá a todos. Por ello, no creo que encerrarme en una habitación a oscuras sea sucidio. Creo que podré ir al cielo, y espero veros a todos allí. Yo he cumplido con mi parte, ahora que la humanidad cumpla con la suya

No lucho para ganar sino por el mero placer de combatir y pelear.Viva el Waaagh y todos sus practicantes!!!

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¡¡¡Cuánto tiempoooo!!! Rebienvenido

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Gracias! 

No lucho para ganar sino por el mero placer de combatir y pelear.Viva el Waaagh y todos sus practicantes!!!

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Hay fecha límite o conforme se vea que hay varios relatos?

No lucho para ganar sino por el mero placer de combatir y pelear.Viva el Waaagh y todos sus practicantes!!!

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Hay fecha límite o conforme se vea que hay varios relatos?

No lucho para ganar sino por el mero placer de combatir y pelear.Viva el Waaagh y todos sus practicantes!!!

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Otra vez no  como odio que salgan 2! 

No lucho para ganar sino por el mero placer de combatir y pelear.Viva el Waaagh y todos sus practicantes!!!

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En su momento puse 15 días, pero tal y como está la cosa, mejor esperamos a que se anime más gente ¿no?

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_Pilpintu_
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 Venga que yo tb me animo!!! dadme unos minutejos para pensarlo :D :D 

 

(quien dice minutejos, dice hasta esta noche, que tengo el pensamiento oxidado)

PD: Cuánto tiempo Gaz! Re-bienvenido!

...(...) "y porque era el alma mía, alma de las mariposas" R.D.

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Gracias , Pil  

No lucho para ganar sino por el mero placer de combatir y pelear.Viva el Waaagh y todos sus practicantes!!!

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ViejoBastardo
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Las sombras de los niños juegan en la pared con la de una pelota, pero no se oyen sus risas.

La sombra de una chica joven y coqueta, con la sombra de una minifalda al vuelo, sonríe a la sombra de un chico que la saluda con el brazo levantado.

Las sombras de los hombres, con las sombras de sus maletines y las de sus teléfonos móbiles, miran hacia arriba con las sombras de sus bocas totalmente abiertas.

Esta vez los edificios se mantuvieron en pie, pero en ellos sólo quedan grabadas las sombras de los hombres y las chicas y los niños que jugaban en las calles de Hiroshima un segundo antes de las bombas.

Ya está a la venta La Taberna de Bloody Mary en la colección A Sangre de Saco de Huesos.

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