Batman: El contraataque del Caballero Oscuro

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El trabajo que Frank Miller tenía por delante cuando aceptó continuar Batman: El Regreso del Caballero Oscuro era prácticamente imposible: superar un cómic que se había convertido en leyenda, icono y referencia para millares de lectores y decenas de autores. Desgraciadamente, e hiciera lo que hiciera, parecía que el resultado sería mal recibido por el público. Y así fue.

 

Sinopsis

 

Dice la contraportada del gigantesco tomo: “Polémica secuela de El Regreso del Caballero Oscuro donde Frank Miller volvió a revolucionar el medio. Una obra que no ha dejado indiferente a nadie recibe ahora el tratamiento Absolute, cargada de extras para disfrute de todos aquellos que quieran admirar este cómic en un formato diferente. El contraste entre el dibujo abstracto y los colores vivos de Lynn Varley han provocado que este cómic se haya discutido hasta la saciedad. Descubre los motivos que han llevado a miles de lectores a debatir intensamente sobre el contenido de esta obra, donde Batman contraataca de nuevo en un mundo al borde del abismo.”

 

¡Nos equivocamos, Barry! Nos pasamos toda la vida mirando hacia el lado equivocado! ¡Yo cazaba atracadores y ladrones mientras los verdaderos monstruos se hacían con el poder sin oposición alguna! Y el resto de vosotros… ¡Miraos! ¡Mira a Clark! ¡Antes servía para algo! ¡Ahora mírale! ¡Mira lo que dejó que te hicieran a ti!

-Batman

 

El Guión

 

En un arrebato de sincera modestia, Miguel de Cervantes Saavedra, el máximo exponente de la literatura española, dijo que segundas partes nunca fueron buenas. Algo de cierto hay en todo esto, pues es innato en un artista repetir las fórmulas que le llevaron al éxito pero, como en todo, puede caer en una paradoja. Para aquellos que disfrutaron una primera parte y esperan algo original en la segunda, encontrarán ese nuevo trabajo continuista. Por el contrario, los que busquen un trabajo en la misma línea, encontrarán que el autor ha marchado por otros derroteros diferentes a los que marcaron la obra original. Y la paradoja está en el hecho de que ambos grupos tendrán buena parte razón. Batman: El Contraataque del Caballero Oscuro (o DK2 en su versión original) es un buen ejemplo de ello.

 

Continuista: Nuevamente, nos encontramos con un Bruce Wayne que, pese a no haber dejado de ser Batman en ningún momento, ha desaparecido de la escena pública. En esos tres años, Batman ha entrenado un ejército para traer algo de orden a un mundo que se encuentra al borde del más absoluto caos. La neurosis obsesiva de Batman, causada por ser el horrorizado testigo del cruel asesinato de sus padres, sólo se ha visto incrementada y confirmada cuando las cosas en el mundo exterior han ido a peor.

 

Superman, fiel a su papel de obediente servidor del poder establecido en aras de un orden universal que quizá considere erróneo pero al que acata, sigue siendo antagonista de Batman. Nuevamente, el choque entre estos dos titanes es tan inevitable como ya sucediera en la primera parte de la historia.

 

Dentro de los villanos de la historia, uno los menos esperados es, sin duda, el Joker. Cínico y burlón, no tiene ningún tipo de sentido de la moral o de la ética y su mente se encuentra tan trastornada como la del Joker original. El presidente de los Estados Unidos, de nuevo, centra buena parte de la atención y es el mayor culpable de la situación creada. Como ya sucediera en Batman: El Regreso del Caballero Oscuro, la historia tiene una gran carga política.

 

Y Rompedor: Batman es un hombre mayor, curtido en mil batallas, y cuyo cuerpo ya no responde como antaño pero, paradójicamente, se siente mejor que nunca, con más apego a sus creencias y filosofía de vida que al comienzo de Batman: El Regreso del Caballero Oscuro. Esta vez no debe reasumir su papel en el mundo; antes bien, lo tiene perfectamente claro desde el principio. Él es el detonador que hará saltar por los aires el imperio criminal que se ha instalado en un mundo corrupto, apático y engañado.

 

En esta ocasión, además de las convicciones imbuidas en él por sus padres adoptivos humanos, Clark Kent tiene que obedecer todas las órdenes que se le dan debido al chantaje que su mayor enemigo ejerce sobre él. En caso de desobediencia, los últimos diez millones de habitantes del planeta Krypton perecerían. Poco a poco abandona su deseo de convertirse en uno más de la raza humana para darse cuenta, gracias en buena medida a su hija Lara, que su lugar se encuentra muy por encima del resto. Sin embargo, ahora, Bruce Wayne no está dispuesto a permitir que las nociones de honor, moral o dignidad de Clark Kent arruinen sus planes de limpiar un mundo que apesta a crimen y corrupción. En un mundo cada vez más apático y desesperanzador, no hay sitio para un boy-scout idealista.

 

Con un Joker que no es el verdadero, sino una alteración aberrante de otro conocido personaje de los muchos que pueblan el universo de Batman, la burla llega a un extremo perverso: este Joker no puede morir. Su capacidad de regeneración es tan grande que se burla de las heridas que sus enemigos le puedan causar. Y el presidente de los Estados Unidos no es el presidente de los Estados Unidos. Una imagen holográfica creada por ordenador mantiene engañado al mundo entero mientras el verdadero cerebro en la sombra trama y confabula. Y es que, además de una buena dosis de crítica política, esta vez Miller carga las tintas contra los medios de comunicación y denuncia la manipulación a la podemos ser, y somos de hecho, sometidos.

 

El Dibujo

 

El pintor malagueño Pablo Ruiz Picasso dijo una vez que al principio dibujaba como Rafael, pero que le llevó una vida entera aprender a dibujar como un niño. Encontrar un estilo propio al que ser fiel es la parte más difícil de cualquier ilustrador y, de hecho, todos los dibujantes de cómic han comenzado su carrera profesional imitando a sus ídolos. Posteriormente, las propias deformaciones profesionales y gustos personales definen una estética más o menos coherente a lo largo del trabajo del dibujante que es lo que podríamos llamar estilo propio. Frank Miller no es una excepción a esto y lo confirmaremos si analizamos cómo ha ido progresando su trabajo desde el primer trabajo como ilustrador, ignorando sus primeras portadas y dibujos de apoyo anteriores, para el título Spectacular Spider-Man, números 27 y 28, donde hacía su aparición Daredevil, el personaje que le encumbró a la fama.

 

Sus dos mayores influencias fueron Neal Adams y Klaus Janson. Del primero aprendió a dotar al entorno de los superhéroes de un ambiente realista, genuinamente urbano, y se podría decir que fue su primera aproximación al género noir que eclosionaría mucho más tarde en la sensacional y sombría Sin City, auténtica obra maestra del género. El segundo, entintador habitual en su etapa al frente del Hombre sin Miedo, logra sacar a los lápices de Miller todo ese realismo que se ha mencionado antes al tener ambos ilustradores un estilo de dibujo remarcablemente similar. Tanto es así, que la simbiosis que mostraron en Batman: El Regreso del Caballero Oscuro no ha sido olvidada aun habiendo pasado ya más de veinte años desde que aquella serie limitada de cuatro números viera la luz.

 

En Batman: El Contraataque del Caballero Oscuro, Frank Miller no contó con el entintado de Klaus Janson, aspecto que desilusionó bastante a la legión de seguidores que esperaban una continuidad con respecto al título original. Sin embargo, la estética sí continúa siendo la misma que tuvo dieciséis años antes con una serie de salvedades. Las viñetas a página completa, o incluso a doble página, predominan en los tres capítulos que forman la historia. Lejos de un estilo minimalista o rico en detalles, el trazo final de Miller es sobrio, parco en detalles. Por definirlo en una sola palabra, es simplista. Prácticamente prescinde de los fondos, con escenarios que sólo suponemos o adivinamos, dejando buena parte de esta responsabilidad a la aplicación del color. Un estudio minucioso de los bocetos que llevaron a la creación de la obra, por el contrario, nos demuestra cómo el artista ha realizado un ingente trabajo en el diseño de todas y cada una de las páginas, dibujando primero a los personajes desnudos y vistiéndoles posteriormente para conseguir figuras anatómicamente correctas. Esto es: el estilo de la obra no es fruto de la desidia o el desinterés, como precipitadamente se dijo en su momento, sino que Miller buscó de forma deliberada el efecto que las páginas de Batman: El Contraataque del Caballero Oscuro transmiten.

 

Así las cosas, los personajes se convierten en el centro de la acción, sin ningún otro elemento que pueda perturbar al lector, en un estilo cubista que queda de manifiesto en la página donde se nos muestra por primera vez a Wonder Woman (la comparación inicial con Pablo Picasso no ha sido hecha al azar) El siempre crítico y criticado The Comics Journal, llegó a decir que Miller estaba imitando el estilo de otro gigante incomprendido por la mayoría de los lectores de cómics, el americano Bill Sienkiewicz. Sin poder llegar a decir que tal cosa sea cierta, no está sin embargo muy lejos de la verdad. Sienkiewicz, tan denostado como adorado, ha utilizado durante mucho tiempo en su carrera un estilo de dibujo que podríamos denominar expresionista, abstracto y muy simbólico, llegando incluso a la caricaturización en alguna de sus obras. Quizá sea este último punto el que Miller ha imitado y que resulta patente en muchas de las viñetas de la obra. El resultado de la obra en términos artísticos puede resumirse en una única palabra: transgresor.

 

El Color

 

La aplicación del color corrió a cuenta de la esposa de Frank Miller, la colorista Lynn Varley, varias veces premiada por su obra. En Batman: El Regreso del Caballero Oscuro, Varley demostró que un estilo de coloreado como el suyo, que inicialmente no era considerado como comercial (ya había desarrollado su trabajo para una anterior obra de Frank Miller, Ronin) podía hacer que el resultado final de una obra subiera varios enteros. La correcta aplicación de colores oscuros, grises, azules, marrones, en tonos mortecinos, en claro contraste con los cálidos rojos, anaranjados y amarillos, crearon una perfecta ambientación cromática que crítica y público aclamaron de forma unánime. Sin embargo, esa misma crítica y público se encontraron con algo muy diferente en Batman: El Contraataque del Caballero Oscuro.

 

Los suaves colores habían sido sustituidos por estridencias cromáticas, descaradamente aplicadas de forma digital, que no realizaban la función de colorear: en la mayor parte del cómic eran lo único que separaban al lector del blanco de la hoja de papel e incluso en algunas escenas eran el único elemento narrativo de la historia para comprender lo que en ellas estaba sucediendo. Es lógico pensar que una primera lectura conduzca a estas conclusiones: quince años leyendo acerca del exquisito gusto con el que Lynn Varley había aplicado su experta y sensible paleta de colores en la obra maestra sobre Batman no había preparado al público, precisamente, para algo como lo que en ese momento estaba contemplando.

 

No obstante, superando ese estupor inicial, podemos fácilmente deducir que si el cómic está coloreado de esa forma no es porque la artista no sepa hacerlo de otra. Sus trabajos anteriores ya lo demostraron y el histórico y épico 300 es buena muestra de un quehacer más clásico. No, sin lugar a dudas se trata de un trabajo realizado de forma deliberada, consciente del efecto que iba a causar y ávido de experimentar por nuevos derroteros. Se puede concluir, sin duda, definiendo el estilo de coloreado de Varley con la misma palabra empleada para el trabajo de su marido: transgresor.

 

El Formato

 

En esta ocasión, Planeta DeAgostini nos ofreció Batman: El Regreso del Caballero Oscuro en el llamado formato Absolute. Así, se une a V de Vendetta y Batman: El Regreso del Caballero Oscuro. El formato Absolute consiste en una edición en tomo único, encuadernado en cartoné, con un tamaño superior al original y que suele llevar información adicional, ilustraciones inéditas y demás comentarios de los autores o crítica especializada en sus últimas páginas. Ni que decir tiene, por supuesto, que el precio está acorde con tal lujo. Sin embargo, y para desgracia del lector, tiene tres elementos muy negativos. El primero de ellos, sin duda, es el elevado coste. El segundo es la ampliación del dibujo original; aspecto que no suele favorecer casi nunca a dibujante alguno. El tercero, quizá el más absurdo de todos pero el más evidente, es su gran tamaño. Y quien haya intentado leer un maravilloso Absolute en un transporte público en plena hora punta, sabe perfectamente los inconvenientes que acarrea.

 

Los extras consisten, en este tomo, en 33 páginas adicionales con diseños de personajes, bocetos, portadas de la edición original de la miniserie y el tomo recopilatorio, diseños de Miller para algunas figuras de ambas obras y las fotografías de los acabados de dichas estatuillas.

 

A partir de este punto, se incluyen detalles explícitos de la trama.

 

Dramatis Personae

 

Dejemos las cosas claras, Clark. A partir de ahora, no vamos a discutir ni una maldita cosa. Tú me dices lo que quiero saber y haces lo que yo te diga. A partir de ahora, trabajas para mí.”

-Batman

 

Batman: Bruce Wayne reaparece tres años después de fingir su propia muerte. En ese tiempo, ha entrenado un ejército de luchadores contra el crimen y, mucho más importante aún, ha trazado un plan maestro para el que necesita la ayuda de antiguos amigos y compañeros.

 

Brainiac: El cruel alienígena conocido como Brainiac, gobierna en la sombra junto a Lex Luthor y mantiene a ralla a Superman gracias a que posee, en una botella, la ciudad de Kandor, donde viven los últimos habitantes del planeta Krypton a los que masacra a su antojo.

 

Capitán Marvel: William Batson, que se transforma en el Capitán Marvel pronunciando el nombre del mago Shazam, obedece las órdenes de Lex Luthor por la amenaza de torturar hasta la muerte a su mujer Mary. Pronunciando su palabra de transformación como canto del cisne, muere sepultado por toneladas de rocas.

 

Catgirl: Caroline Keene Kelley, anteriormente Robin, es la Comandante de Campo de los Batboys. A sus dieciséis años es brillante, controlada, fiel, devota y el mayor orgullo de Batman quien, por muy poco, logra salvar su vida de manos del nuevo Joker.

 

El Átomo: El profesor Ray Palmer fue reducido de tamaño usando la misma tecnología que él había manejado años atrás, y atrapado en uno de sus propias cápsulas de Petri hasta que Carrie le rescata al principio de la historia.

 

El Hombre Elástico: Ralph Dibny se dedica a comercializar productos para hombres en televisión hasta que una visita de Flash le coloca en un segundo ante Batman, para ser reclutado.

 

Flash: Barry Allen, el hombre más rápido del mundo, fue obligado a correr sin descanso en una gigantesca dinamo, proporcionando energía eléctrica gratuita para un tercio de los Estados Unidos, bajo la amenaza de asesinar a su esposa Iris. Una vez han puesto a ésta a salvo, El Átomo y Catgirl le rescatan.

 

Green Arrow: Oliver Green, el arquero más certero que haya existido, se une a Batman en su sagrada cruzada contra el crimen. Comunista convencido, posee un brazo mecánico que sustituye al que perdió.

 

Green Lantern: Hal Jordan, asumiendo el papel de un dios todopoderoso, logra salvar la Tierra del perverso alienígena Brainiac usando sus increíbles poderes.

 

Hawk Boy: El hijo de Hawkman, cuyos padres han sido asesinados por Lex Luthor, recibe de manos de Batman la promesa, y posteriormente la oportunidad, de vengarse. La misma oportunidad que el mismo Batman nunca tuvo.

 

Joker: El nuevo Joker es Dick Grayson, modificado genéticamente y con un odio visceral hacia Batman. Vestido con las ropas de héroes y villanos diversos, asesina al Detective Marciano, a Creeper y al Guardián. Batman acaba con él arrojándole al volcán que hay bajo la cueva.

 

Lara: Lara es la hija secreta de Superman y Wonder Woman. Aunando los poderes combinados de sus padres, tiene el potencial para ser uno de los seres más poderosos del universo. Con la ayuda de sus hermanos y hermanas de Kandor, ayuda a salvar esa ciudad del perverso Brainiac.

 

Lex Luthor: Es el gobernante en la sombra de los Estados Unidos de América. Usa un holograma para que los ciudadanos crean que el presidente es otro mientras él aumenta su poder y riqueza personales abusando de su situación.

 

Plastic Man: Patrick "Eel" O'Brian ha estado encerrado durante años en el Asilo de Arkham para la demencia criminal. Su poder consiste en convertir su cuerpo en todo aquello que su mente pueda llegar a imaginar, lo que le hace tan poderoso como peligroso.

 

Question: Razonablemente paranoico y deseando regresar a una era de superhéroes que devuelvan al mundo la verdadera razón, verdad y justicia, Vic Sage se une a Batman y en una de sus batallas casi es asesinado por el Joker.

 

Superman: Manejado como un títere por Lex Luthor, Superman pierde casi todo y a casi todos los que ama antes de que el sentido común y la cruda realidad entren en su cerebro idealista. Al final, comprende su verdadero destino y admite que la visión radical de Bruce Wayne del mundo fue siempre la correcta.

 

Wonder Woman: La Reina de las Amazonas, madre de Lara, se encuentra sometida al poder de Lex Luthor bajo la amenaza de destruir la isla en la que viven y entrenan sus guerreras amazonas.

 

Calificación: 8

Editorial

Planeta DeAgostini

Detalle:

Formato: Absolute, color

Nº de páginas: 280

Precio: 22,00 €

Guión: Frank Miller

Dibujo: Frank Miller

Tinta: Frank Miller

Color: Lynn Varley

Sinopsis:

Tres años después de su supuesta muerte, Batman regresa a la vida pública para llevar el orden a un mundo en manos de criminales. Pero esta vez no estará solo.

 

 

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Dennx
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Desde hace tiempo he visto bastantes blogs y artículos pidiendo a gritos que replanteemos, que revisemos y que demos otra oportunidad a DK2. Por mas leídas que le doy, no puedo.

Desde la primera lectura, uno descubre múltiples cosas, la primera es que Frank Miller sobre pensó por mucho tiempo esta secuela, se nota en los temas, en la cantidad de personajes, en el ritmo de la historia, todo DK2 es una cacofonía impresionante de personajes y de temas. No es una historia de Batman, o de Superman, o de la Liga.

Cosas que son medio trilladas, el presidente Holografico, tan alabado por muchos no es que otro calco de la epoca (Como Reagan en la original), El Batman cabron esta ahi, el Superman títere esta ahí, pero falta el foco. un rato esta superman titere, al otro el Batman cabron, al otro rato el Barry Allen cincuenton, y las discuciones politicasde Question y Green Arrow, y los secundarios (pantallas de plasma). Pero con un tenue orden aparente, de los villanos solo Brainiac se salva, Luthor es irreconocible en aspecto (¿es el Kingpin?, ¿una critica?, ¿homenaje?,¿parodia?), el Joker grayson que entra con calzador, aunque se dice que en el Batman all stars esta la explicacion, bueno... Dick Grayson es Batman ahora. Nuff Said diria cierto señor Lee.

Miller intenta abarcar mucho apretando lo mas que puede, Cap Marvel (mas cercano al marvel man), la Mujer Maravilla (De Superman), un destruido Martian Manhunter (punto en comun con la muy superior Kindom Come), y en especial Superchica.

El apartado grafico, un universo aparte, demaciado innovador, en algunos el grafico caricaturesco simplista convive con el estilo de Miller, pero contribuye a la cacofonia, mil viñetas en torno a una historia que pudo haber sido mas clara.

En cuanto a la continuidad, Solo Superman que estaba activo en la original. Aca vemos como los otros estaban esclavizados, refundidos o perdidos, pero deja la duda, en la anterior eran dioses ausentes que habían dejado la humanidad a la deriva (Solo Green Lantern, retoma este aspecto), pero entonces si estaban secuestrados y oprimidos ¿porque Batman en la original no tomo cartas en el asunto?

Escenas gloriosas tiene, la rendicion de Superman, y la muerte de Marvel, los diálogos entre Super y su hija, o la Paliza de la liga de Batman ( o mas bien Outsiders) a Superman. Demasiado Superman derrotado, poco Batman, o de sus pensamientos, algo de lo que mas disfrutaba de la original.

En que peco Miller, como dije antes abarcar mucho con poco, aunque viendo la historia, bien habria podido llenar 10 volumenes con todo lo que tenia en la cabeza y quedaría para mas.

 

 

 

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HPLovecraft
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Ciertamente Frank Miller comprimió mucho la idea original que tuvo en su momento para DK2 y es innegable que tres tomos se quedan claramente cortos para todo lo que parece que nos quiere contar. Sin embargo, y es sólo mi opinión, creo que una de las diferencias fundamentales estriba en que "Dark Knight" (dejémoslo en "DK" para abreviar) er auna obra centrada en la figura de Batman mientras que "DK2" era más una obra de estilo coral, con todo lo que ello supone de pérdida de trasfondo en los personajes.

Es cierto que ciertos elementos de la trama parecen introducidos en ella a la fuerza o, cuando menos, de una forma poco acorde con el Universo DC tradicional (si es que tienen uno, porque con tanta "Crisis"...) pero no es menos cierto que la concepción básica de "DK2" sobre "DK" era la innovación. La historia, el dibujo y el coloreado denotan eso mismo: Miller quiso hacer de "DK2" una obra totalmente diferente a cuanto se había publicado sobre superhéroes... pero no lo logró. Cosa que sí consiguió en los años 80 con "DK".

Naturalmente, todo en esta vida es criticable, mejorable y subjetivo y no me duelen prendas en admitir que yo fui el primero que tras hojear "DK2" lo tildó de "basura" (lo confieso, eso fue lo primero que pensé, sin paliativos) Sólo me hizo cambiar de idea el hacerme uno de los planteamientos del artículo: no me gusta porque lo ha cambiado todo pero, de no haber cambiado nada, ¿acaso me habría gustado más?

En fin, sólo quería aportar mi punto de vista ratificando la idea de que, a pesar de no ser lo que quizá todos hubiéramos esperado del autor de "DK" o del imprescindible "Born Again" de Daredevil, "DK2" es una obra para reivindicar y no abandonar al mayor de los ostracismos como todas las críticas de fans sugieren.

La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido.

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