Megamind

Imagen de Lawbug

Crítica de la nueva película de Dreamworks

 

Metrocity, como toda ciudad que se precie, tiene un superhéroe y un supervillano peleando por sus calles. Obviamente las peleas entre ambos siempre acaban con el supervillano entre rejas. El mal nunca gana. Pero la rutina es tal que hasta los propios habitantes de la ciudad están acostumbrados a los disparatados planes de Megamind por dominar la ciudad y a que Metroman los desbarate. Pero, ¿que pasaría si un día el mal ganara? ¿Si por accidente destruyera a Metroman? La ciudad sucumbiría a los pies de Megamind que podría hacer lo que quisiera sin que nadie se lo impida. Sin nadie que le intente detener. Tal vez, sólo tal vez, el propio Megamind descubra que el juego no es tan divertido sin un contrario. Que lo divertido de todo aquel montaje era la pelea continua y el afán de superación. Y si fuera así ¿qué haría? Tendría que inventarse otro bueno contra el que luchar. Alguien que le inspirara a seguir siendo un genio del mal. Aunque los planes del mal nunca salen bien y que el malo cree un bueno para poder tener un buen motivo por el que vivir sería un mal plan.

Las películas de Dreamworks nunca han sido especialmente originales, y cuando lo han sido no es que hayan tenido mucho acierto, a excepción de Shrek y alguna otra contada. Con Megamind no es raro que lo primero que venga a nuestra cabeza sea la película creada por su competidora directa: Los increíbles. En esta ocasión, mientras la de Pixar se ceñía a la parodia de superhéroes, Dreamworks se centra en uno en concreto, Superman, con total descaro pero con un objetivo muy distinto. Megamind muestra un punto de vista bastante diferente de la obtención de poder. Nos recuerda que conseguir lo que se desea no siempre es satisfactorio. Suena duro para encontrarse dentro del genero infantil pero teniendo al malo como protagonista resulta atrevido. Alguien que se pasa toda la vida dedicada a un objetivo y al final lo consigue ya no le queda nada que hacer. Salvo buscarse cómo volver a empezar lo cual, viniendo de manos del malo, es una mala idea. Un mensaje para los más pequeños de la casa bastante novedoso al margen de valorar la amistad, la sinceridad, el no autolimitarse por el entorno… Raras veces el mensaje puede llegar a ser tan crudo. Algo arriesgado pero muy de agradecer en los tiempos que vivimos. La sobreprotección de lo que ven los pequeños, omitiéndoles la cruda realidad de la vida, está a la orden del día. Puede que no iguale a la famosa escena de Bambi pero es un buen paso en una dirección que ojalá no pierdan y otros sigan.

Con todo no es raro que el peso de la obra recaiga sobre un personaje típico, estereotipado, lleno de clichés, humorístico, infantil y genial (¿Lex Luthor?). Megamind es un malo de broma que resulta magnífico como protagonista para la historia que nos cuentan. No sabe estar, no tiene respuestas ocurrentes sin previa preparación, sus ideas brillantes llegan tarde y siempre le sale todo mal. Una persona con un gran intelecto que se ha criado en las peores circunstancias y cuyo único amigo es un pez parlante de su planeta natal. La chica, como no podía ser de otra forma, es una reportera de carácter, inteligente y muy guapa (¿Lois Lane?) que siempre se ve involucrada en las peleas de los dos gallos de la ciudad. Puede que no sean los dos personajes más maravillosos, o mejor desarrollados, pero tienen carisma y química para agradar al espectador y mantenerle una hora y media delante de la pantalla sin cansarse de ellos o sus tonterías.

Desde el punto de vista gráfico no es innovadora. La calidad de animación es impecable, salvo por recordar demasiado a Monstruos vs Alienígenas o Cómo entrenar a tu dragón. No se ha avanzado nada con la excepción de ver las películas en 3D. No es que sea algo negativo al ser absurdo pedir que sorprendieran visualmente con cada nueva obra. Aunque no se le puede quitar el merito a los efectos especiales que despliegan y el gran esfuerzo de imaginaria. Pero, teniendo en cuenta que se mantienen estables en este aspecto, no es de extrañar que mejoren en otros en los que suelen dejar algo relegados. El apartado musical de Megamind es un repertorio de canciones de AC/DC, Elvis Presley, Guns’n'roses, Ozzy Osbourne, Michael Jackson, Electric Light Orchestra… todo un recital de rockeros para darle fondo a una película que lo agradece considerablemente.

En resumen, una película muy entretenida que permite relajarse, tener unas buenas risas, acción a buen ritmo musical y tener a los pequeños de la casa disfrutando sin problemas. Aparte de tener la gran oportunidad de ver como se ridiculizan todas las historias de superhéroes tipo Superman o como el malo no necesita volverse bueno para solucionar los problemas: sino ser peor que antes. Fresca, agradecida y con buenos chistes que no hace falta ser fan de los cómics para pillarlos.

 

Ficha técnica:

Título original: Megamind

Género: Fantasía, comedia, animación

Director: Tom McGrath

Guión: Alan J. Schoolcraft, Brent Simons

Música: Lorne Balfe, Hans Zimmer

Productora: DreamWorks Animation

País: Estados Unidos

Duración: 96 min.

Año: 2010

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_Pilpintu_
Desconectado
Poblador desde: 26/01/2009
Puntos: 2909

 Muy completa la reseña! Yo vi la peli y la verdad es que me encantó, fui con mi hermano de nueve años y salimos los dos anonadados, me pareció buenísima. La puesta en escena de Megamind con Michel Jackson y tantos otros clásicos fue una pasada. Totalmente recomendable :D

...(...) "y porque era el alma mía, alma de las mariposas" R.D.

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