OZ entrevista a Javier Baonza

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Hoy tenemos con nosotros a Javier Baonza, editor responsable de Ediciones Evohé y varios otros proyectos relacionados, como la web La Revelación

A principos de 1974, Javier Baonza ya le estaba tirando los trastos a la comadrona. Tras su paso por los calasancios y el instituto, donde conoció a otros componentes de Ediciones Evohé, decidió estudiar cinco añitos de Filología Clásica en la UCM -no se sabe si por amor a la carrera o como arma de acoso y derribo los viernes por la noche- y Geografía e Historia en la UNED. Trató a la suerte en varios negocios y la suerte le condujo a ser, finalmente, editor. Dice estar muy contento con su vida, con sus amigos y con su familia, en donde tiene dos proyectos de homínidos en crianza que le llenan y le hacen muy feliz. Añora los gintónic y cierta despreocupación disoluta, que le producían menos úlceras que las preocupaciones de ahora.

 

Ediciones Evohé se fundó hace apenas siete meses, pero el proyecto que la sustenta va a cumplir cinco años. Durante este tiempo, la editorial ha publicado diez libros y administra varias páginas; eufemísticamente hablando: varios medios digitales. Son los siguientes: Hislibris.com, Larevelacion.com, Eldesvandelaspalabras.com, evoheteca.com, la2revelacion.com y edicionesevohe.com. Gracias a estos medios, Evohé es la que es, con una gran riqueza humana a sus espaldas.

 

Evohé es un proyecto editorial muy rico y con varias vertientes (me ha gustado mucho la descripción de la Evoheteca: "más que una librería, una comunidad en torno a los libros"). ¿Cómo se van aglutinando todas estas iniciativas en un tronco común? ¿O son más bien ramas que van surgiendo?

 

Aunque parezca mentira, cuando surgió el proyecto, hará cinco años, en nuestras calenturientas mentes existían aún más vertientes, y no sabría deciros qué fue primero, si una iniciativa, si la otra, si el tronco común o todas a la vez. Tan sólo hemos podido desarrollar un pequeño porcentaje de todas ellas. Algunos pensarán, seguramente con mucha razón, que comenzamos el proyecto por el tejado, pero siempre hemos sido de esta opinión: lo que está menos apegado a la tierra es lo que más posibilidades tiene de volar, y el tejado, no me lo negaréis, está más cerquita del cielo.

 

Un elemento muy importante dentro de este proyecto es la mitología grecorromana. ¿Cuál es el origen de la fascinación por este tema?

 

Se unen infinidad de aspectos en el origen. Quizá nuestras lecturas de los clásicos, o la actualización constante de los mitos y su utilización en todo tipo de obras, o su lado de fantasía, de épica, de enorme metáfora del mundo que nos rodea... Al igual que un guionista humorístico acude a Plauto en la búsqueda de tópicos, pues en Plauto está casi toda la comedia de situación imaginable, un escritor o un lector encuentra en la mitología toda una caterva de personajes atractivos y situaciones con gran gancho, y lo mejor de todo: llenos de viveza atemporal, lo cual demuestra que seguimos siendo griegos en gran medida.

 

Personalmente, descubrí Evohé a través del concurso La Revelación, uno muy atípico tanto en cantidad de premios (publicación de los relatos más diez premios en metálico), como en el enfoque (multidisciplinar -poesía y relato- y de temática mitológica). ¿Cómo surge este proyecto tan particular? ¿Qué nos podríais contar sobre él?

 

Surgió en el mismo momento que se inició todo el proyecto. Varios eran y son nuestros objetivos: conocer a escritores atractivos y publicitar el proyecto, estos dos a corto plazo; a medio plazo, crear comunidad y expandir la pasión que sentimos acerca del mundo clásico y la literatura; y a largo plazo, crear un concurso en el que se demostrara que se pueden hacer las cosas de otra manera, de una forma más participativa por parte de todos, en donde los escritores fueran los primeros lectores y pudiésemos todos aprender y aportar. En cuanto a la cantidad de premios, siempre hemos tenido la filosofía de que, al ser un volumen común, todos fuesen premiados; en un principio, las cantidades estaban más repartidas, y fueron las propias sugerencias de los participantes las que hicieron que cada vez hubiera más diferencia entre el primer premio y los demás.

 

Hace poco se presentó en Madrid uno de los frutos de este certamen: el libro El camino de los mitos II. ¿Qué encontrará el lector en sus páginas? ¿Qué ha supuesto este proyecto para vosotros?

 

El lector encontrará historias y relatos junto con algún poema; alguno que le agradará más, alguno que lo hará menos, pero descubrirá cómo, hoy en día, se ven los mitos y cómo se pueden manejar para tejer nuevas tramas. Para nosotros todo esto posee una riqueza inmensa, pues ya tenemos dos libros y un tercero en camino, y eso supone haber conocido a muchas personas y haber leído un buen número de relatos desde nuevas perspectivas y con gran calidad literaria.

 

El proyecto de Evohé se sustenta parcialmente en la web en la que se desarrolla el concurso, pero no es ésta su único punto de contacto con el lector y el autor. Me ha sorprendido descubrir que hay nada menos que cinco páginas vinculadas. Sin duda, tenéis claro que Internet juega un papel importante en el mundo literario. ¿Cuál diríais que es éste? ¿Está cambiando la literatura?

 

No creo que la literatura sea tan sencilla de cambiar. Quizá lo que rodee a los libros, eso sí, y los hábitos lectores. Internet nos da una oportunidad única, atendedme porque lo creo importante: Internet es un foro que nos pone en contacto directo. En la antigüedad, los editores, escritores y lectores se conocían con cierta frecuencia, se cruzaban en la calle y discutían en los foros. Hoy en día la mercadotecnia, las grandes compañías, los organigramas, los mercados inmensos, etc., hacen que se haya perdido ese contacto con el editor; es algo frío, el libro es un producto más y como tal se trata. Internet y los nuevos formatos de lectura nos darán una oportunidad al respecto. De manera habitual y cada vez con mayor frecuencia, las editoriales usan la Red para promocionar sus productos, pero no deja de ser la misma visión. Nosotros, sin embargo, hemos recorrido el camino inverso. Apostamos por hacernos conocer primero, por forjar amistades y contactos en Internet, y luego dar el paso editorial. Es algo que extraña y que ha requerido mucha inversión de tiempo, esfuerzo y dinero, algo alejado de las prisas económicas que son moneda de cambio en nuestros días. Si fracasamos en nuestro empeño, no será por un error en el planteamiento, sino poque lo que ofrecemos no es de interés o nuestro trabajo es malo. Sinceramente, soy de la opinión que ese es el camino: un contacto directo de la editorial con el lector.

 

Relacionada también con los nuevos soportes hay una pregunta en el aire. ¿Qué opináis vosotros de los nuevos lectores digitales? ¿Será el formato del futuro?

 

Con seguridad. No obstante, al principio costará mucho y tan sólo triunfarán los libros destinados a un determinado tipo de lector. Hay sectores en los que los adelantos tecnológicos son bienvenidos, y edades, mientras que hay otros perfiles minoritarios que se quedarán expuestos a no encontrar lo que buscan. Yo me pregunto qué futuro (comercial) le espera al ensayo, por ejemplo.

 

También se habla de los tiempos de crisis. ¿Cómo los enfoca un proyecto literario tan especializado, con tanto carácter?

 

Con esperanza. Nosotros no tenemos aún mercado, así que poco nos puede afectar la crisis. No obstante, sí que se respira conservadurismo entre ciertos libreros, lo que hace que sean más remisos a apostar por lo nuevo. Pero es muy comprensible. Las cosas se demuestran a medio y largo plazo con esfuerzo, calidad y trabajo. La financiación también es un elemento clave, y esa, en estos días que vivimos, es muy difícil de conseguir.

 

Aprovechando que tenemos a alguien del otro lado del espejo, haremos una pregunta que interesa a muchos de nuestros lectores, que también escriben. ¿Qué puntos resultan indispensables para un editor cuando se le presenta una obra literaria?

 

El primer párrafo: ha de ser claro y ha de contener elementos que desprendan estilo y adelanten lo que te encontrarás luego. La forma: que se acople a lo que se quiera contar y que no entorpezca la lectura; si hablamos de escribir, se ha de controlar ese medio, al igual que a un escultor le sería imposible esculpir sin saber hacerlo. No basta tener una buena idea, no es suficiente con tener un contenido estupendo. Puedo imaginar la mejor escena pictórica jamás pintada, pero si no domino el color, no podré hacer un buen cuadro. El exceso de adjetivos, y ya entramos en terreno más subjetivo, tampoco me agrada, ni el barroquismo que no es expresivo. Otro asunto al que soy especialmente sensible es la puntuación de las pausas. Me gusta respirar cuando leo, pero rechazo el exceso de comas cuando no buscan un efecto musical. El tema, por qué no reconocerlo, también es un elemento de juicio muy importante.

 

Se suele comentar que los jóvenes de ahora no leen, y las letras clásicas parecen no salir bien paradas de los nuevos planes de estudios. ¿En qué situación pone eso a una iniciativa basada en la lectura y que le gusta apostar por la mitología grecorromana?

 

Creo que hay mucho mito en eso de la educación. Siempre se ha dicho lo mismo, aunque es obvio que la formación actual es menos humanista que la de hace cincuenta años, pero ésta también lo era respecto a la de hace cien. El caso es que hemos perdido, sí, cierto humanismo, pero hemos ganado algo que muy pocos parecen poner en la balanza: hoy en día todos sabemos leer y escribir y tenemos a nuestro alcance toda la cultura que queramos; la lectura nos pone en contacto con ella y nos puede llegar a formar, prescindiendo, incluso, de LOES, LOGSE y lo que nos quieran colocar. Nunca tantos han sabido tanto, aunque este tanto sea menor de lo que conocían antes unos pocos. ¿Qué es mejor? Ahora, al menos, todo está a nuestro alcance y una sólida formación depende, en gran medida, de nosotros.

 

Dentro de vuestra trayectoria habréis vivido momentos peculiares. ¿Nos podríais hablar de alguna obra de vuestro catálogo que os haya marcado por algo en particular? ¿Alguna anécdota curiosa?

 

Para anécdotas curiosas las de nuestro más curioso libro, el primero que editamos «profesionalmente», El gato sobre la cacerola de leche hirviendo. Nos pasó de todo; tanto que se hace inconfesable. Por eso, y por su calidad, y por el cariño que le tenemos a la obra de Manuel Valera, ese es un libro muy importante para nosotros. Hablar de más se me hace difícil, porque cada uno tiene algo que le hace especial para nosotros.

 

Cuando los lectores hablan de fantasía solemos pensar en influencias celtas (elfos, enanos, etc.), aunque algunos elementos vienen de la grecolatina: los centauros de Harry Potter, los orcos infernales de Tolkien... ¿Deberían concienciarse un poco los autores mediterráneos por recuperar sus propios mitos?

 

Bueno, ahí tenemos a Javier Negrete y Sus Señores del Olimpo. Pero sí, por desgracia nos haría falta un Sapkowski, cuya fantasía, por cierto, nos resulta más familiar y mediterránea que la de los autores anglosajones, exceptuando Terry Pratchett. Otra cosa es que nos guste más o menos una u otra. No obstante, en los relatos que recibimos para los concursos es agradable leer cómo adaptan toda esa mitología grecolatina al género fantástico o al de la ciencia ficción, incluso al realismo o a la crítica social. Pese a que nuestra vocación es eminentemente clasicista, hemos premiado ya a varios relatos de ese tipo.

 

Finalmente, ¿nos podríais adelantar algo de vuestros próximos proyectos?

 

Claro, con gusto. Contamos con que en breve salga al mercado una serie de ensayos acerca de la novela histórica recogidos en un volumen que se llamara “Vistas sobre la novela histórica”, tres de ellos escritos ex profeso por Pedro Godoy, Javier Negrete y Antonio Penadés, un par de ensayos de Carlos García Gual ya publicados y descatalogados, y dos artículos revisados de prensa escritos por Gisbert Haefs. También publicaremos otro trabajo llamado “Mitología e iconografía en la pintura del Museo del Prado” escrito por la especialista en mitografía y mundo antiguo Pilar González Serrano. Eso en lo inmediato. Proyectados tenemos una novela histórica más, nuestra primera incursión en la ciencia ficción más especulativa de la mano de Daniel Tubau, unos cuentos inéditos en España de Gisbert Haefs, algún que otro ensayo del mundo griego y mucha poesía. Todo eso y seguir potenciando nuestro certamen de relatos mitológicos.

 

Pues mucha suerte con esos proyectos, que suenan francamente interesantes, y muchas gracias por brindarnos esta entrevista, Javier. Y para los que queráis seguir la pista de esta iniciativa, os recordamos de nuevo sus puntos de encuentro:

 

Hislibris.com

Larevelacion.com

Eldesvandelaspalabras.com

evoheteca.com

la2revelacion.com

edicionesevohe.com

 

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