Bebés jugando con cuchillos

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Reseña de la antología de Santiago Eximeno publicada por Grupo AJEC

A la hora de comentar antologías siempre me encuentro con el mismo problema: no todos los relatos son de mi gusto, pero, ya se sabe, para gustos los colores. Ese detalle suele venir acompañado en muchas ocasiones de una desigual calidad de las obras. No es éste el caso. Santiago Eximeno demuestra en Bebés jugando con cuchillos su calidad como cuentista, capturando la atención del lector en todo momento.

 

Si algo tienen en común todos los relatos del libro, es su ambientación realista. Sus protagonistas se sienten cercanos, podríamos ser nosotros mismos, o alguien de nuestro entorno inmediato. Por eso cuando cae el hacha el golpe resulta más contundente.

 

El conjunto se ve reforzado con un estilo de escritura que consigue crear atmósferas opresivas, crudas, sin que la lectura resulte por ello farragosa.

 

La antología se compone de un total de diecisiete relatos más una introducción —que por su estilo ya define el ambiente que encontrará el lector, y que en cierto modo debería ser considerada un relato en sí misma—, que nos llevan por los mas variados paisajes, desde escenas cotidianas —al menos en un principio—, hasta el lejano oeste americano, sin olvidar escenas de ciencia ficción oscura.

 

Propiedad intelectual. Partiendo de una situación de lo más casual, el tópico del escritor falto de inspiración que busca su musa, la historia se retuerce hasta darle un nuevo sentido a la búsqueda de la chispa creativa.

 

F.A.Q. En esta historia se dibuja un mundo en el que la comunicación y las redes interpersonales han dejado de ser un avance —o un vicio social, depende de cómo se mire— para convertirse en el eje vertebrador de las relaciones humanas. Especialmente efectivo resulta el enfoque del relato, digamos que multicanal, que enlaza a la perfección con el argumento de fondo.

 

Días de otoño. En un mundo donde la colonización del espacio es una realidad, Eximeno centra la acción en un anciano, en un olvidado, el que ya no vale, el que se queda atrás. Un personaje del que se llega a sentir lástima y que bien podría vivir en uno de los apartamentos de 334 —o alguna versión ligeramente más lujosa—.

 

Todo lo que siempre quiso. Partiendo de una situación cotidiana, en un entorno abierto, luminoso y diáfano, los protagonistas se ven atrapados en una situación de pesadilla. Y es que el terror se puede encontrar en cualquier lugar.

 

Origami. De nuevo un anciano, internado en este caso en un asilo, es el protagonista un relato excelente, en el que primero se nos presenta un escenario cotidiano —aunque no por ello menos deprimente— para a continuación introducir el elemento sobrenatural.

 

La hora de la verdad. ¿Qué sucedería en un mundo en el que los muertos se levantaran y la situación se hubiera normalizado? Siguiendo la estructura de un manual, este relato trata de dar respuesta a esta pregunta. Una historia con un punto divertido gracias al tono serio que emplea para tratar un imposible, que sin embargo es un hecho irrefutable en el mundo del relato.

 

Zarza. Una de las joyas de la antología. Destaca tanto por estilo de la narración, con un toque distante e impersonal que capta la atención del lector desde los primeros compases, como por el ambiente que recrea. La incertidumbre y la incomprensión que siente Laura, la protagonista, ante un extraño poder —o maldición— de origen místico al que está ligada su familia es el centro de la historia.

 

Lo mas dulce. Una historia en la que se juega con la empatía del lector hacia un niño pequeño y su padre, que se ven envueltos en un suceso paranormal. La acción se desliza desde el mundo real hasta en universo onírico de pesadilla de Umbría, uno de los referentes del autor.

 

Vivo en tu armario. Un micro relato que en pocas líneas logra inquietar y mostrar la ira del protagonista sin renunciar a un giro inesperado en su conclusión.

 

Anunciación. Una buena mezcla de ciencia ficción apocalíptica con una narración oscura, complementada con una atmósfera opresiva y decadente, que nos muestra los intentos desesperados de la raza humana por enfrentarse a un invasor desconocido.

 

Al final de este viaje. Una deliciosa recreación de La Habana vista a través de los ojos de Ernesto, un viejo cubano que continúa defendiendo la revolución y sus ideales incluso cuando un elemento sobrenatural le ofrece otra alternativa.

 

Fragmentos de una flor de pétalos carmesí. Una reconversión de las leyendas de muertos vengativos que regresan para reclamar la vida de su asesino. La estructura en concreto, narrada en tres fases, cada una de ellas en distintos tiempos verbales, aporta un plus de originalidad al conjunto.

 

Cuerdas. Otro ejemplo de cómo lo cotidiano se puede mezclar con la fantasía más oscura. En este caso la tensión radica en un invento envuelto en el misterio que se populariza hasta el punto de ser universal.

 

Al caer la noche. Una historia inquietante que esboza un mundo abrumado por una maldición a través de los temores de una familia. La tensión se mantiene hasta los últimos párrafos donde se desvela la naturaleza del mal que acecha en la oscuridad.

 

Por un puñado de dólares. Lo que comienza como una historia clásica del oeste sufre un dramático giro cuando en la narración aparece una diabólica secta satánica.

 

Polaroid. Un título mas que apropiado para una sucesión de escenas escabrosas que buscan estremecer al lector.

 

Huerto de cruces. Un relato de una infección zombi ambientado en el entorno rural de España. Una clara muestra de que el escenario permite la creación de historias de peso utilizando elementos clásicos.

 

Autor

 

Santiago Eximeno, autor madrileño nacido en 1973, es uno de los referentes del cuento de terror en España. Sus relatos, que transitan desde el horror más descarnado hasta el realismo mágico más intimista, han aparecido en varias antologías del género, como Artifex o Paura, y en la mayoría de las revistas especializadas. Ha publicado dos novelas; Asura (2004), Subcontratado (2006), dos antologías propias, Imágenes (2004) y Bebés jugando con cuchillos (2008), y una novela a cuatro manos, Cazador de Mentiras (2007). Ha ganado varios premios por sus relatos, entre ellos dos veces el Premio Ignotus - “Origami” (2003), “Días de Otoño” (2006)- otorgado por la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror. Su interés en el género fantástico no se limita a la literatura, y pronto verá la luz su primer juego de mesa, diseñado junto a Pedro Belushi. Mantiene una web, www.eximeno.com, con información actualizada sobre su obra.

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Patapalo
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Una antología formidable, sin duda. De los mejores libros que he leído este año. Me gusta lo robusta que resulta tocando al mismo tiempo muchos registros, como si fuéramos visitantes privilegiados del perturbador universo del autor. Muy recomendable.

Parte de la sabiduría consiste en saber ignorar algunas cosas.

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eximeno
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Gracias por la reseña, Pedro, y por el comentario, Akhul :)

www.eximeno.com

Espacio patrocinado por

Nocte - Asociación Española de Escritores de Terror

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