Fin

Imagen de Patapalo

Un artículo sobre la obra de David Monteagudo, que fue galardonada con el Premio Nocte este año.

Fin es un libro que suscita debate. Terminas de leerlo y tienes ganas de contrastar opiniones porque, más allá del propio entretenimiento que suscita su lectura, plantea con su propio desarrollo algunas cuestiones a los que nos gusta escribir. Es por ello que me animo a escribir este artículo, y también el motivo por el que no voy a hacer una reseña como las que acostumbro. Así, lo advierto de entrada: voy a desvelar pasajes específicos del libro, a destripar algunas cosas de la historia.

Creo, en cualquier caso, que tampoco tiene demasiada importancia. Yo ya sabía cómo terminaba la novela cuando comencé su lectura y no es algo que la perturbe en absoluto. Esto es así por la cosa que más polémica ha suscitado en Fin: la historia se cierra, pero sin explicaciones.

No deja de resultar curioso que haya generado tal debate cuando en el propio libro los personajes ya adelantan que va a ser así. En Fin, los protagonistas se encuentran, de improviso, envueltos en un curioso fenómeno: no funcionan los aparatos eléctricos y, además, ha desaparecido todo el mundo (menos ellos) sin motivo aparente. Y, como ya he dicho, David Monteagudo no va a explicar por qué.

Como dice uno de los personajes, no hay nada más cutre que esas historias donde el autor no sabe cómo cerrar la trama y recurre a lo de "todo fue un sueño" o a algún tópico peor. Claro, en ese punto de la novela habrá quien lo interprete como una subida de listón que se pone el autor. Yo creo que se trata de todo lo contrario: Monteagudo no va a explicar el motivo de lo ocurrido porque no hay ningún motivo válido para algo así. Es una batalla perdida. Se puede hacer algún juego de prestidigitación más o menos hábil, pero no dejará de ser un truco. Y Fin, por paradójico que resulte, es una novela realista, así que no le conviene meterse en un berenjenal semejante.

¿Por qué digo que es una novela realista cuando acabo de decir que ocurren cosas imposibles y que además no son explicadas? Porque Fin es la historia de sus personajes, es un retrato de un grupo de amigos de la juventud que se reencuentran muchos años después, a merced de sus fantasmas. Nada más.

Es por esto que la historia termina donde termina, porque la novela no va de cómo es un mundo en el que fallan los aparatos eléctricos y desaparece la gente narrado a través de un grupo de personas. Bien al contrario, es la historia de un grupo de personas. Como telón de fondo pasan cosas (entre otras, y primordialmente, las citadas), claro, pero no son lo esencial. Cabría preguntarse por qué el autor introduce elementos tan peregrinos en el escenario si no va a darles mayor importancia, la que muchos lectores exigen. Yo creo que la respuesta es sencilla: porque puede.

En Moby Dick nadie cuestionaba la existencia de una ballena blanca asesina en la narración de las obsesiones del capitán Ahab porque los lectores podían aceptar la existencia de un ser tal. Del mismo modo, los lectores contemporáneos podemos aceptar fenómenos como los mencionados para que se nos cuente una historia (o quizás no, a juzgar por algunas críticas).

Otro aspecto que me ha intrigado profundamente de Fin se revela finalmente más de lo mismo: los dos primeros párrafos están escritos en pasado; el resto del libro, en presente. La explicación es simple: solo hay que darse cuenta de qué cambia justo tras ese último verbo en pasado. Así se entiende que ese cambio de tiempo verbal se debe, al igual que el resto de la novela, a lo que se cuenta. Creo que ahí está toda la clave del libro: en lo que se cuenta, no en por qué se cuenta. Eso es lo importante y ahí es donde tenemos que centrar nuestra atención.

Tras terminar la lectura, creo que bien merecía la pena hacerlo, aun a pesar de parecer algo banal la historia (son solo unos cuantos tíos que se han hecho mayores), sobre todo en contraste con lo que la rodea. Esa es la magia del ser humano, y de la literatura.

Espacio patrocinado por

Nocte - Asociación Española de Escritores de Terror

http://www.nocte.es/

 OcioZero · Condiciones de uso