Los comienzos del cine de terror

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Un artículo sobre las películas de este género que nos han llegado desde el siglo XIX

Supongo que no debería sorprendernos que el terror haya sido abordado por el cine prácticamente desde su creación. No en vano, ya las linternas mágicas tenían un evidente halo de fantasmagoría que cautivaba a los espectadores. Sin embargo, no hemos de confundir lo macabro y lo inquietante con la narrativa propiamente dicha de horror. Es por eso que no creo que se deba incluir La ejecución de María Tudor como obra inaugural del género, ya que, a pesar de lo impactante de su decapitación, se trata de una película histórica.

Sí que es cierto que ese breve fragmento incluye ya la que sería la técnica estrella de la década, el más rudimentario efecto especial, que no es otro que aprovechar los cortes en la filmación para dar el cambiazo o hacer aparecer y desaparecer cosas. Este se repetirá hasta la saciedad en la que sí parece ser la primera película propiamente dicha de terror: Le Manoir du diable (La casona del diablo), de George Méliès, que data nada menos que de 1896.

El filme, que dura apenas unos minutos, transcurre en un plano fijo que nos muestra el interior de un castillo ruinoso o un gran palacio señorial. En él se adentran dos caballeros que se darán de bruces con todo un aquelarre orquestado por un expresivo demonio con aires mefistofélicos. La narrativa es sencilla pero eficaz, y ha envejecido envidiablemente: si bien no es capaz de asustar, sí genera, vista en las condiciones adecuadas, un cierto desasosiego por acumulación, que se realza por la ausencia de sonido y la limitada calidad de la imagen. El argumento recurre a apariciones espectrales, conciliábulos de mortajas y terribles murciélagos gigantes (lo que le ha valido el título de la primera película de vampiros, algo bastante discutible), con toda una tramoya de desapariciones de decorado, personajes y monstruos y explosiones de humo. Dentro de lo limitado del metraje hay incluso espacio para el humor y la catarsis de un exorcismo.

Le Manoir du diable - La casona del diablo - La mansión del diablo

Durante esta misma década el enfoque del cine de terror fue muy similar y las películas que aún podemos ver, francesas, británicas y americanas, recurren a los mismos mecanismos para presentar bichos monstruosos, fenómenos paranormales en posadas, originales máquinas de rayos X que permiten ver esqueletos o las consabidas apariciones diabólicas y sus seducciones luciferinas. En general, no obstante, son películas muy breves que terminan oscilando hacia la comedia o, como mucho, hacia la fantasía onírica (con resultados remarcables, eso sí), quizás conscientes de que resultaba más fácil sorprender al público y arrancarle una sonrisa que causarle auténtico pavor.

Una excepción a la que merece la pena dedicarle unas líneas sería Le Diable au couvent (El diablo en el convento), también de Méliès, de 1899. Esta película, que también consigue momentos inquietantes gracias al uso de la imaginería católica, es paradigmática de los primeros pasos del cine, no ya solo en cuanto a argumento y efectos especiales, sino también, sobre todo, en estética. Si en La casona del diablo cabía la duda de si nos encontrábamos en un auténtico castillo de época, en esta película se resalta el carácter teatral del escenario en todas sus facetas. A mi entender, esto obedece a dos motivos: por un lado, da un terreno conocido a los espectadores de la época, lo que redunda a favor de la suspensión de incredulidad; por otro, genera una unidad estética con los decorados infernales, que da mayor coherencia al filme.

Cabe resaltar que la acción transcurre de un modo más episódico que en la primera película citada: no se juega tanto con la acumulación como con la sucesión de encuentros con distintos personajes, lo que permite desarrollar más la trama y que el final resulte menos gratuito y más intenso. Así, aun con todo el carácter rudimentario que evidentemente tienen estas películas, se puede afirmar que los comienzos del cine de terror fueron más que prometedores.

Le Diable au couvent - El diablo en el convento

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Jack Culebra
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Las películas mencionadas en el artículo se pueden encontrar en Youtube, por si tenéis curiosidad. Facilita la búsqueda poner el título original y el año.

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