Next door

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¿Quién no se ha preguntado en alguna ocasión por el tipo de vida que llevan las personas que nos rodean?

 

Cuando John conoce a sus dos vecinas, descubre lo contrario: estas parecen saber todo sobre él mientras que él desconoce hasta sus nombres. Un encuentro casual convertido en una pesadilla.

Sinopsis

John, recién abandonado por su novia Ingrid, conoce a sus dos atractivas vecinas, Anne y Kim. Pese a no haberse visto antes, las chicas parecen conocer todo sobre su vida. Anne sostiene que Kim vive las secuelas del asalto sufrido a manos de un hombre que la secuestró en el mismo apartamento donde vive John ahora. Pero Kim le persuade de que fue Anne la agredida. En un extraño juego de seducción, Kim lo guía por su laberíntico piso hasta un punto donde es difícil diferenciar lo real de lo imaginario. John comienza a perder el control de la realidad y a transgredir todos los límites. Tras tratar de seducirle contándole una morbosa historia de sexo en grupo, Kim arremete físicamente contra John y le golpea. Este se defiende pero, en la posterior pelea y a causa de la visión de la sangre, John se excita por vez primera en meses y acaban teniendo una relación sexual salvaje y sangrienta. Pero ese será solo el inicio de la pesadilla psicológica a la que le conducirán sus vecinas.

 

El director

Pål Sletaune, nacido en Noruega en 1960, es diplomado en Fotografía e Historia del Arte. Ha escrito y dirigido el cortometraje Eating out (1993) y tres largometrajes titulados Junk mail (Budbringeren, 1997), You really got me (Amatørene, 2001) y Next door (Naboer, 2005). Además ha sido productor ejecutivo de diez títulos como la propia Naboer (2005), Reprise (2006) y Soomerhuset (2008). Con un presupuesto de treinta y dos millones de euros, ha rodado en 2011 la película Babycall, un thriller protagonizado por Noomi Rapace, a quien el público conoce ampliamente por su papel de Lisbeth Salander en la trilogía de Millenium (2009). En 1998, Variety opinó de Pål Sletaune que era uno de los más prometedores directores del mundo. Ha recibido varios premios internacionales y el reconocimiento de sus obras. Como curiosidad, cabe añadir que se le ofreció la dirección de la película American beauty (Sam Mendes, 1999), pero la rechazó al pensar que el guión no era lo suficientemente bueno.

El reparto principal

Kristoffer Poner: Interpreta el papel de John, es un joven actor noruego nacido en 1972 y que, por esta película, recibió el Premio Amanda de la Academia Noruega al Mejor Actor. Con tan solo ocho años de carrera como actor cuenta ya en su haber con casi una veintena de películas.

Cecilie Askeland Mosli: Interpreta el papel de Anne, la más cercana y agradable de las dos vecinas, aunque igualmente siniestra, misteriosa e inquietante, que servirá como gancho por medio de sus comentarios y conversaciones para que John se interese por Kim, su supuesta hermana. Una vez conseguido esto, su papel es casi irrelevante en el resto de la película.

Julia Schacht: Nacida cerca del lago de Mjøsa en la isla de Helgøya en 1982, la noruega interpreta el papel de Kim, el personaje más misterioso de todo el film. Tras negar ser la hermana de Anne, trata de seducir a John por todos los medios posibles sin que este pueda siquiera comprender por qué lo hace o la razón por la que es incapaz de controlarse.

Anna Bache-Wiig: Actriz nacida en 1975, interpreta el aparentemente insulso papel de Ingrid, la novia de John que le ha abandonado hace poco tiempo. A pesar de que el espectador no conoce exhaustivamente los motivos, poco a poco iremos viendo que el extraño y extravagante carácter del protagonista ha sido la razón principal.

Michael Nyqvist: Su verdadero nombre es Rolf Åke Mikael Nyqvist y nació en Estocolmo, Suecia en 1960. Interpreta el papel de Åke, el hombre con el que Ingrid se va a vivir tras abandonar a John. Su papel en la película es corto, aunque excelentemente interpretado, pero es eclipsado por un Kristoffer Poner en la piel de un personaje que parece hecho a su medida.

 

A partir de este punto, se incluyen detalles explícitos de la trama y el argumento.

Next Door es una película que trata dos temas que, en el fondo son uno solo: las consecuencias de las pasiones cuando no se controlan y el descenso a la locura de aquel que es incapaz de aceptar sus propios actos o la realidad en la que está inmerso. El hecho de utilizar un apartamento como vehículo para la narración o centro de la trama no es precisamente algo novedoso, aunque sí lo es tratamiento que recibe por parte de Sletaune. El piso de las hermanas (vamos a considerarlas así puesto que, si bien la protagonista principal niega que lo sean, tampoco se nos ofrecen muchas pruebas en uno u otro sentido) al igual que el de John, se pueden considerar un personaje más por la evolución que experimenta a lo largo de la película. Este pequeño punto, tan insignificante como decisivo, diferencia Next door de obras en las que está claramente inspirada en las dos películas de Roman Polansky tituladas Repulsión (Repulsion, Roman Polański, 1965) y El quimérico inquilino (Le locataire, Roman Polański, 1976).

De la primera de ellas, Repulsión, toma la escena de la violación por parte de los dos hombres que asedian a la protagonista en dos momentos: cuando Anne le explica a John la razón por la que le pide que haga compañía a Kim y cuando esta, en un sillón frente a su vecino, comienza a narrarle una historia de corte similar con el fin de excitarle sexualmente. De la segunda de ellas, El quimérico inquilino, toma la presencia fantasmal que parece convivir continuamente con el protagonista sin que este tenga la oportunidad de saber, al igual que el espectador, que no se trata más que de una proyección fantasmal de sí mismo. No obstante, esta interpretación queda abierta a debate, por otro lado, en la obra de Polansky, cuya exquisita complejidad no puede ser resumida en tan solo unas pocas líneas. No obstante, lo que resulta innegable para el espectador cinéfilo y atento es la gran influencia que ambas películas han ejercido a la hora de que Pål Sletaune escribiera y dirigiera Next door.

El ritmo de la película es lo suficientemente intenso como para mantener al espectador clavado al asiento aguardando la resolución de una trama que no es tan simple como en un primer momento pudiera llegar a parecer. O quizá sí, pero narrada con una exquisitez y detalle que resultan memorables. Existen algunos momentos a lo largo del metraje, como cuando Kim golpea a John por vez primera, que dejan tan perplejo al espectador como al propio personaje, incapaz de dar crédito a lo que acaba de ver. Y lo que resulta aún más sorprendente: John reacciona no solo devolviendo el golpe una vez pasada la sorpresa inicial (pues descubriremos que ha sido algo tan doloroso como absolutamente placentero para él) sino que la violencia y el derramamiento de sangre posterior provocan en él una excitación como no había conocido hasta ese momento. Las consecuencias, engañosas y traicioneras, de ese derramamiento de sangre se encuentran en lo simbólico, por lo que tardaremos en saber de ellas.

Desde ese momento y hasta el final mismo de la película, la situación solo va empeorando lentamente hasta tocar fondo. Y cuando ya parece que todo ha llegado a su extraño final, lo peor aún está por venir: conocer la verdad, descubrir lo que en última instancia ha sucedido y que la mente de John ha disfrazado por medio de ilusiones más o menos realistas. No quiero acabar este párrafo sin hacer mención a la gran similitud visual de la última escena de Next door con la película del siempre inquietante David Cronenberg (y su amor por el cine de la Nueva carne o la unión contra natura del metal y la carne humana) titulada Inseparables (Dead ringers, 1988) que, pese a que este no sea el lugar más adecuado para mencionarlo se trata de una magistral película canadiense interpretada por un Jeremy Irons en estado de gracia que consigue bordar la que para muchos es una de las mejores obras de una de las tres Cs del cine de terror contemporáneo (junto a Carpenter y Craven).


 

Referencias y semejanzas

Repulsión

Repulsion, 1964, 105 minutos.

Guión: Gérard Brach / Roman Polanski

Carol Ledoux es una manicurista tímida y ensimismada, bella y reprimida, con profundo rechazo a los hombres, que vive con su hermana en un apartamento alquilado en Londres. En su trabajo es desatenta e indiferente a lo que sucede, mientras que sus caminatas pérdidas por las calles son muestra de su desorientación en el mundo. Carol experimenta sentimientos simultáneos y contradictorios de atracción y repulsión hacia los hombres; por eso para ella resulta tan incómoda la relación que mantiene su hermana con un hombre casado. Cuando su hermana y el novio de esta parten a Italia de vacaciones y ella se queda sola en su apartamento, comienza lentamente a desmoronarse y se convierte en la víctima del acoso de dos hombres, de quienes tendrá que defenderse a cualquier precio.

 

El quimérico inquilino

Le locataire, 1976, 126 minutos.

Guión: Roman Polanski / Gérard Brach

Trelkovsky es un tímido y tranquilo parisino de ascendencia polaca que alquila un apartamento en París cuya anterior inquilina había intentado suicidarse arrojándose por la ventana. Desde el primer momento mantiene roces con sus caseros y algunos de sus vecinos, pero la cosa empeorará hasta creerse objeto de una conspiración por parte de los mismos mientras que extraños acontecimientos tiene lugar en su apartamento, hasta hacerle cuestionarse su propia salud mental. ¿De verdad sus vecinos se han aliado contra él o Trelkovsky se está volviendo loco por el ambiente malsano que le rodea? Se trata de la tercera película de la trilogía de apartamentos y se considera una mezcla entre Repulsión (vista arriba) y La semilla del Diablo (Rosemary's baby, Roman Polański, 1968).

 

El Maquinista (Brad Anderson)

The Machinist, 2004, 100 minutos.

Guión: Scott Kosar

Trevor Reznik es un operario de en una fábrica que lleva un año sin poder dormir. La fatiga le ha llevado a un horrible estado físico y mental, sus compañeros de trabajo le evitan y después le rechazan cuando se ve involucrado en un accidente en el que uno de ellos pierde un brazo. Atormentado por la culpa, la vergüenza de Trevor se transforma en sospecha, y después en paranoia, cuando parece que sus compañeros conspiran para conseguir que sea despedido, o algo peor. Primero encuentra crípticas notas que alguien ha dejado en su apartamento. Seguidamente, se le dice que el misterioso compañero también involucrado en el accidente no existe. ¿Son todos estos misterios parte de un plan para hacer que Trevor se vuelva loco? ¿O es la fatiga lo que le está haciendo perder la razón?

 

Puntuación: 70

 

Ficha Técnica:

Título original: Naboer

Dirección: Pål Sletaune

Guión: Pål Sletaune

País: Noruega, Suecia y Dinamarca

Año: 2005

Duración: 75 min

Género: Thriller

Guión: Pål Sletaune

Intérpretes: Kristoffer Joner (John), Michael Nyqvist (Åke), Cecilie Mosli (Anne), Julia Schacht (Kim), Anna Bache-Wiig (Ingrid), Øystein Martinsen (Peter), Odd Arno Midtsjø, Magne Kippersrud

Producción: Turid Øversveen

Música: Simon Boswell

Fotografía: John Andreas Andersen

Montaje: Darek Hodor

Diseño de producción: Jack van Domburg

Vestuario: Ingvild Eiring

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Patapalo
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Buena idea lo de poner las semejanzas y las referencias. A ver si estos días puedo volver a ver algunas pelis de miedo :-)

Parte de la sabiduría consiste en saber ignorar algunas cosas.

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Daniel Leuzzi
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Muy buen articulo con las semejanzas. la verdad es que si uno empieza a hilar fino hay muchas historias parecidas... Como se dice poir ahí, ya no hay nada nuevo bajo el sol.

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