¿Pesadilla totalitaria?

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Conclusión del artículo La nada amable, sobre el ocio en la obra de Huxley.

 

"Dios es un producto del artesanado

ético y espiritual de los individuos;

no puede ser producido en masa."

Eminencia Gris: Estudio sobre Religión y Política, pag. 345

 

¿Queremos vivir en Un Mundo Feliz?

Desde el principio del ocio, y ya llegado la época moderna los avances que fuimos encontrando en la sociedad nos ha llevado a acercarnos cada vez más a las predicciones de Huxley: control genético, libertad sexual, lucha contra el envejecimiento, cultura del ocio… Pero si hemos avanzado hacia este modelo ¿Por qué tener a la novela Un Mundo Feliz como una pesadilla totalitaria? ¿No sería hipócrita por nuestra parte negar la evidencia que para nosotros esto serían avances? Un paraíso, exactamente el mundo que se está intentando alcanzar, pero por ahora sin éxito. De las pocas variantes que tiene ahora nuestro deseo de llegar a ese Mundo, y de las pocas cosas en las que no estuvo acertado del todo Huxley es en la división de castas, dedicadas a tareas diferentes según naturaleza genética. Pero lo que tenía claro Huxley en los años treinta es que la sociedad humana como la entendemos iba a evolucionar en manos de la evolución científica y tecnológica, además de ser el primer escritor que destacó que después de la física el papel principal para nuestro avance lo iba a desempeñar la biología.

 

Consecuencias de la mutación metafísica.

La mutación metafísica, como bien describía Houellebecq en boca de uno de sus personajes de Las Partículas elementales originó el materialismo y la ciencia moderna que trajo dos consecuencias relevantes: el racionalismo y el individualismo. Huxley evalúa a grosso modo la relación de fuerzas entre ambas consecuencias, concretamente subestimó el aumento del individualismo producido por la conciencia creciente de la muerte. Del individualismo surgen la libertad, el sentimiento del yo, la necesidad de distinguirse y superar a los demás. En una sociedad racional como la que describe Un Mundo Feliz la lucha puede atenuarse. La competencia económica, sexual se describe sin ahondar en la disociación de la procreación subsistiendo no ya como principio de placer, sino como principio de diferenciación narcisista.

 

(Una sociedad no puede vivir sin religión)

Tanto en Un Mundo feliz como en La isla, ya una obra tardía de Huxley, los personajes que viven en esas sociedades tratan de evadirse con factores externos, como puede ser el soma y en el otro la meditación. ¿Puede realmente vivir una sociedad sin religión? Sin algo al que agarrarse cuando su muerte está cercana, algo en lo que creer, en mi opinión, no, además de no saber realmente qué es lo que existe, si que creo que el individuo necesita una forma de evasión espiritual, necesita creer en un Dios. Ya sea un Dios interior como uno exterior, ya sea Budismo o cualquier otro tipo de religión. No se puede existir sin creer en algo superior.

En La isla la desnudez es algo natural, lo voluptuoso, el amor se practican también como en Un Mundo Feliz con total libertad, además de ser La isla su último libro, y ser nuevamente una Biblia para los hippies, habla de una sociedad liberal en todos sus términos olvidándose de la importancia de un Dios, y dando como alternativa la droga, la meditación o cualquier tipo de artificialidad. En mi opinión aunque se vea la decadencia de las religiones monoteístas es necesaria su existencia para no caer en esa mentira, la mentira que se trata en La isla como en Un Mundo Feliz.

 

 

(Auto) Crítica

Dejaremos este mundo tan estúpido y

tan malo como lo hemos conocido.

Voltaire.

 

En mi humilde opinión, Un Mundo Feliz es extraordinario por sus innumerables predicciones exactas que hizo de la sociedad que vendría. Decir que fue escrito en los años 30 dimensiona a Huxley como a uno de los más influyentes escritores del siglo anterior. De todo lo que hemos ido hablando en este trabajo, la cercanía que estamos cogiendo con esta sociedad en parte asusta como también genera una buena cantidad de preguntas. Aunque a nivel literario no estemos hablando de un gran escritor, ya que las descripciones se hacen pesadas, en algún momento muy áridas para un lector común (con esto quiero destacar que para nivel didáctico es un libro que cojea) y los personajes tienen dos brochazos de interés mínimo, totalmente insípidos y mecánicos, el valor real de Un Mundo Feliz navega en las predicciones acertadas que hizo de la sociedad. Por otra parte me imagino a Huxley en su mejor momento para escribir, ya que aún no estaba tan influenciado por las drogas como se ve en Las puertas de la percepción o como en su último libro La isla, que son libros de una calidad muy baja literariamente hablando.

Lo que me aportó realmente Un Mundo Feliz fue algo que ya intuía, de que Huxley pertenecía a una élite de escritores y que éste libro con 1984 de Orwell es el mejor para un análisis de los autoritarismos.

A través de este trabajo he dejado cosas en un tintero, a las que en un futuro quisiera trabajar con más detenimiento, como la defensa de que el ocio es una necesidad para el progreso en el hombre y no una actividad para ocupar el tiempo libre, y recalcar que aún quedan muchas lagunas y experiencia para poder desarrollar esta teoría que se sienta ahora misma en el dibujo de la base, en el principio de todo, sin embargo, a través de una página de estudios universitarios llamada Otium he podido comprobar que ya se han hecho grandes ensayos sobre la necesidad del ocio y herramienta del proceso evolutivo del hombre. Otra de las teorías que he intentado explicar han sido los cuatro valores que en mi opinión han hecho real el avance para que la sociedad camine fuera del autoritarismo que planteaba Huxley. También intenté dilucidar la importancia de la religión en una sociedad, destacando que el individuo debería creer en un algo superior para un avance agradable.

Para mí lo mejor que saco de esta lectura del libro y del trabajo es la conciencia que se me apareció para intentar disminuir esa nada amable que cada día nos rodea, disminuir esa carga cada vez más individualista de las nuevas generaciones y entender los pros y los contras de una sociedad como la que imaginaba Huxley.

 

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Patapalo
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Creo que con el primer apartado has dado en el clavo. Si Un mundo feliz nos provoca un tal vértigo es porque, precisamente, tendemos hacia él voluntariamente. La cuestión es ¿por qué calidad de ocio se vendería cada ser humano? ¿Es el ocio nuestra meta última? Hay muchos autores que están escribiendo en este momento sobre gente conectada a mundos virtuales donde pueden ser reyes y cosas similares (recomiendo los de Solharis, que son muy vívidos), y siempre hay una sombra de horror. ¿Realmente queremos tender a Un mundo feliz o no podemos evitarlo?

Un placer leerte.

Parte de la sabiduría consiste en saber ignorar algunas cosas.

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isdragasil
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Yo no me preocuparía tanto por lo que el hombre deja de hacer; en cambio, si por lo que fabrica. Para el autor lo importante es  el modo en que se fabrica el valor de la existencia. Y que podemos decir nosotros: esclavos de la más insana virtualidad.

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