Literatura, Relato

Amor nefando

Imagen de palabras

Ahora, estando tan próximo el advenimiento de la muerte, apenas dispongo de tiempo para condensar cuanto he de decirte. Perdona la ligereza de mi carta, pero me veo obligado por la premura a derramar sobre ella pensar y sentir como hubieran de aflorar del alma.

Bastardo del mal

Imagen de Sechat

De haberlo querido, hubiera sido el rey del mismísimo averno. Era temerario y despiadado. Curioso y metódico. Experimentaba con víctimas que recopilaba en los lugares más variopintos. Su lema principal era: “Si se puede imaginar se puede hacer”.

¿En verdad crees que me es del todo ajeno?

Imagen de palabras

Relato ganador del VIII Concurso de cartas de amor y desamor de Gines.

El hombre del ojo de cristal

Imagen de Gandalf

Tomás era nuevo en la ciudad. Había llegado junto con sus padres de otro lugar lejano del norte, por motivos laborales.

La vieja de la túnica

Imagen de jane eyre

Vestía una túnica de mangas largas, como si siempre tuviera frío. Su entrecejo permanecía fruncido constantemente, ofreciendo una imagen ceñuda que anunciaba su carácter poco amigable. Su aspecto era invariable, a pesar del cambio de estaciones o de las situaciones sociales en las que se viera envuelta.

Una pequeña parada en el camino

Imagen de Victor Mancha

Full de reinas y cincos —dijo Eduard soltando una risita —. Vuelvo a ganar. Y no creáis que no llevo la cuenta de lo que me debéis. No señor, nada de eso.

Los grandes símbolos

Imagen de Odin

Los grandes símbolos han caído, y aquí me encuentro, entre las ruinas del bien, después de qué sé yo cuántas batallas libradas. Si tan sólo hubiera podido acompañarla…

No quiero

Imagen de Julián Castro

Y yo quisiera morir, que es el sentimiento más grande. Poder decir que cualquier tiempo pasado fue mejor, y me des la razón.

Cartas desde la mar XVII

Imagen de Luc Hamill

La mar es la vida, es la alegría para los sensibles a la belleza. Quizás otras cosas sean más importantes, como el arte, la poesía, la filosofía... Pero, antes de todo eso, ya existía el mar.

Él

Imagen de Gandalf

Javier Pérez se frotó los ojos para comprobar que lo que veía era verdad. Cuando sonó el timbre de su piso de Madrid, pensó que quienquiera que estuviese al otro lado de la puerta sería un vecino pidiendo algo de sal, el cartero trayéndole una carta certificada o, incluso, uno de esos malditos mormones que él tanto detestaba.

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